La muerte de un adolescente de 16 años puso en alerta a las autoridades de San Francisco luego de que los análisis forenses detectaran cicloorfina, un potente opioide sintético que representa una nueva preocupación dentro del mercado ilegal de drogas de la ciudad.
Dante Paul Lacourte fue encontrado sin vida por su madre, Christina Lacourte, quien lo halló con el rostro azulado y fluidos en la boca y la nariz. Pese a que tenía dos dosis de Narcan en la vivienda, el medicamento no logró revertir la intoxicación.
El informe forense identificó la presencia de cicloorfina y no atribuyó inicialmente el fallecimiento al fentanilo. La sustancia, que ya ha sido detectada en otras partes de Estados Unidos y Europa, puede aparecer en pastillas falsificadas que son comercializadas como medicamentos recetados.
Las autoridades sanitarias advirtieron que uno de los riesgos es que las tiras reactivas utilizadas para detectar fentanilo no necesariamente identifican la cicloorfina. Esto dificulta que los consumidores sepan qué contienen los comprimidos adquiridos fuera de establecimientos autorizados.
Investigan posible red de distribución
La investigación se intensificó tras el análisis del teléfono del adolescente y de las pastillas encontradas en el apartamento. Los detectives revisaron sus conversaciones, siguieron posibles vínculos de distribución y realizaron compras encubiertas como parte de las pesquisas.
Las autoridades arrestaron a Nicholas Wallace, de 46 años, en Tenderloin, donde fueron encontradas pastillas de oxicodona y cocaína. En el mismo sector también fue detenida Sharonee Hyson, de 44 años, quien, según la investigación, tenía cocaína base y un arma cargada.
Posteriormente fueron apresados Leander Pitts, de 46 años, y Starr Lamare, de 39, durante un operativo en Bayview-Hunters Point. En esa intervención fueron ocupadas unas 20,000 pastillas, incluidas falsificaciones de Xanax y oxicodona, además de fentanilo, armas de fuego y dinero.
Los cuatro sospechosos enfrentan cargos relacionados con narcotráfico y posesión de armas. La FDA analiza parte de las pastillas confiscadas para determinar si contienen cicloorfina.
Una sustancia altamente potente
La cicloorfina fue sintetizada en Bélgica en la década de 1960 durante investigaciones para desarrollar analgésicos, pero nunca fue aprobada para uso médico debido a los riesgos asociados con su potencia.
El especialista Keith Humphreys, profesor de psiquiatría de Stanford y exasesor de política antidrogas, explicó que su fabricación no necesariamente requiere grandes instalaciones. La sustancia podría ser buscada por personas con alta tolerancia al fentanilo, aunque también puede llegar a consumidores que desconocen que sus pastillas están adulteradas.
La Policía de San Francisco informó además que otras pastillas confiscadas previamente, sin relación directa con la muerte de Dante, dieron positivo a cicloorfina, lo que plantea la posibilidad de que el opioide ya esté circulando por distintos canales de distribución.
Una familia marcada por la pérdida
Dante nació el 1 de octubre de 2009 junto a su hermano gemelo, Marco. Según sus familiares, comenzó a consumir marihuana alrededor de los 13 años y posteriormente tuvo acceso a pastillas de Xanax y Percocet a través de las redes sociales.
Sus padres buscaron ayuda mediante terapias y programas de rehabilitación, pero no consiguieron detener de manera permanente su consumo. Un amigo del adolescente, Leo Wingate, lo recordó como un joven que simplemente intentaba sentirse mejor.
Después de su muerte, la madre de Dante decidió conservar un letrero de neón con la palabra “Open” que su hijo había recibido como regalo. Ahora lo enciende cada mañana y lo apaga cada noche, como una manera de mantener vivo su recuerdo.





