A casi tres semanas de las devastadoras inundaciones registradas en Nepal, las autoridades han recuperado restos de 1,399 personas, aunque cerca de 520 corresponden a partes del cuerpo. Hasta ahora, solo 103 cadáveres han podido ser entregados a sus familiares.
Las autoridades han tomado muestras de ADN de casi 1,300 restos y de unos 1,900 familiares para facilitar la identificación. En total, 4,089 personas continúan sin ser localizadas, entre ellas 610 extranjeros.
El Gobierno nepalí prepara además un amplio plan de reconstrucción, cuyo costo supera los 4,700 millones de dólares, mientras evalúa reubicar comunidades afectadas en zonas más seguras. Los análisis apuntan a que la tragedia comenzó el 26 de agosto tras el colapso de un glaciar a gran altura.
En el Tíbet, donde también impactó la avalancha de hielo, rocas y lodo, las autoridades chinas reportan 43 fallecidos y 519 desaparecidos, incluidos 261 extranjeros de 23 países.






