La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá volvió a intensificarse este martes con la entrada en vigor de nuevos aranceles sobre diversos productos canadienses que ingresan al mercado estadounidense.
Entre los artículos afectados por un impuesto del 50 % figuran algunos tipos de queso, pieles de animales, lanchas a motor y determinados productos de papel y acero.
Al mismo tiempo, Washington eliminó el recargo del 50 % que aplicaba anteriormente a otros productos procedentes de Canadá, entre ellos el papel higiénico, el cemento y el whisky comercializado en envases de más de cuatro litros.
Las nuevas medidas forman parte de la respuesta de Estados Unidos a los aranceles impuestos por Ottawa sobre mercancías estadounidenses, luego de las medidas adoptadas previamente por el Gobierno de Washington.
La disputa podría escalar nuevamente a finales de septiembre. Estados Unidos tiene previsto restringir desde el día 29 la entrada de determinados productos canadienses, entre ellos bebidas alcohólicas, suero de leche y motocicletas de gran cilindrada, superiores a 800 centímetros cúbicos.
Canadá, altamente dependiente del mercado estadounidense
El conflicto comercial representa un desafío importante para la economía canadiense, que mantiene una fuerte relación comercial con Estados Unidos. Cerca de tres cuartas partes de las exportaciones de Canadá tienen como destino el mercado estadounidense.
Ambos países, junto con México, forman parte del Tratado Comercial de Norteamérica, conocido como T-MEC, acuerdo que actualmente se encuentra en proceso de renegociación.
La nueva ronda de aranceles aumenta la tensión entre los dos socios comerciales y podría tener repercusiones sobre empresas, consumidores y sectores productivos de ambos lados de la frontera.





