El Gobierno de Bolivia ordenó el despliegue de militares, fuerzas especiales y más agentes policiales en San Ignacio de Velasco, en la región de la Chiquitania, luego de una serie de asesinatos que ha generado temor entre los habitantes de esta zona cercana a la frontera con Brasil.
La medida fue anunciada por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, después de que al menos cuatro personas fueran asesinadas a tiros durante los últimos dos días. Entre las víctimas figuran dos jóvenes que fueron atacados mientras realizaban una transmisión en TikTok para vender motocicletas.
De acuerdo con medios locales, dos hombres extranjeros irrumpieron en la vivienda donde se encontraban los jóvenes, les tomaron fotografías y posteriormente les dispararon. El domingo también se registraron otros dos homicidios en la misma población, ubicada a unos 461 kilómetros al noreste de Santa Cruz.
El operativo incluirá a la unidad militar F10, especializada en misiones contra el terrorismo y operaciones especiales, además de un incremento de los efectivos policiales. Las autoridades indicaron que los militares trabajarán junto a la Policía y permanecerán en la zona de acuerdo con la evolución de la situación.
El ministro de Defensa aseguró que los pobladores se encuentran atemorizados y que las autoridades locales solicitaron la intervención del Gobierno central. Mientras tanto, el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, había pedido militarizar la Chiquitania ante el avance de la delincuencia organizada.
Investigan vínculos con organizaciones criminales
El Gobierno boliviano vincula la reciente ola de violencia con una disputa entre organizaciones criminales brasileñas por el control de rutas utilizadas para el narcotráfico en la frontera.
Las autoridades señalan específicamente al Primer Comando de la Capital y al Comando Vermelho como posibles actores relacionados con estos enfrentamientos. La situación ocurre en medio de un aumento de las operaciones antidrogas, que han dejado detenciones de extranjeros, decomiso de armas de grueso calibre y la incautación de avionetas utilizadas presuntamente para transportar cocaína fuera del país.
Como parte de la cooperación internacional, Bolivia también anunció que la Policía Federal de Brasil establecerá próximamente una oficina permanente en territorio boliviano para facilitar el intercambio de información y fortalecer las acciones contra el crimen organizado.





