LIMA.- Keiko Fujimori, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, asumirá este martes la Presidencia de Perú para el período 2026-2031, con lo que el fujimorismo regresará al poder casi 26 años después de la salida de su padre del Gobierno.
La nueva mandataria, de 51 años, logró imponerse en su cuarto intento electoral, luego de haber perdido las tres elecciones anteriores en segunda vuelta. Su triunfo representa el resultado de más de dos décadas de carrera política, durante las cuales tomó el liderazgo del movimiento fujimorista y mantuvo como uno de sus principales objetivos recuperar el poder.
Keiko Fujimori también dedicó buena parte de su trayectoria a defender el legado de su padre, quien fue condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad y corrupción. La nueva presidenta ha buscado reivindicar su figura y destacar sus políticas, especialmente aquellas relacionadas con la lucha contra el terrorismo.
Seguridad será una de sus prioridades
La líder de Fuerza Popular ganó las elecciones por una diferencia inferior a 50.000 votos frente al izquierdista Roberto Sánchez, en una campaña en la que mantuvo una defensa firme de los principios del fujimorismo. Uno de los principales desafíos de su Gobierno será enfrentar el aumento de la inseguridad y la expansión del crimen organizado, particularmente los casos de extorsión que afectan a ciudadanos, pequeños negocios y servicios públicos.
Fujimori ha prometido combatir a las organizaciones criminales con una estrategia similar a la aplicada durante el Gobierno de su padre contra grupos como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Aunque aquella política logró debilitar a las organizaciones subversivas, también derivó en graves cuestionamientos por violaciones a los derechos humanos.
Por ello, sectores antifujimoristas y organizaciones vinculadas a víctimas de la violencia estatal mantienen sus reservas frente al discurso de reconciliación de la nueva presidenta y han advertido que observarán de cerca las decisiones de su Gobierno.
Busca estabilidad política y económica
Keiko Fujimori se convierte en la primera mujer elegida presidenta de Perú y asume el poder después de una década marcada por una fuerte inestabilidad política. En los últimos diez años, el país ha tenido ocho jefes de Estado, en medio de enfrentamientos constantes entre el Ejecutivo y el Parlamento. Sus críticos responsabilizan al fujimorismo de haber contribuido a esa crisis política, mientras que Fujimori sostiene que nunca ha formado parte de un Gobierno y se presenta como una alternativa para recuperar la estabilidad institucional.
Todo apunta a que la nueva presidenta contará con suficiente respaldo parlamentario para mantener la gobernabilidad durante su mandato. En el ámbito económico, además, ha recibido el respaldo de sectores empresariales, especialmente después de garantizar la continuidad de Julio Velarde al frente del Banco Central, institución que ha sido considerada clave para la estabilidad monetaria del país.
La llegada de Fujimori al poder también refuerza el giro hacia la derecha que atraviesa buena parte de América Latina. Entre los mandatarios que asistirán a su investidura figuran los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Chile, José Antonio Kast; Ecuador, Daniel Noboa, y Panamá, José Raúl Mulino.
También está prevista la presencia del rey de España, Felipe VI, y del presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, además de expresidentes y dirigentes políticos extranjeros cercanos a Fujimori. Entre ellos figuran Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular de España, y los exmandatarios Jamil Mahuad, Eduardo Frei, Jeanine Áñez y Mireya Moscoso.







