TEGUCIGALPA.- El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández regresó este domingo a Honduras después de recuperar su libertad tras recibir un indulto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y fue recibido por familiares, simpatizantes y cientos de seguidores que se congregaron en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Palmerola.
El avión privado en el que viajaba Hernández aterrizó a las 8:32 de la mañana. En la terminal lo esperaban su esposa, Ana García, sus hijos y su madre, Elvira Alvarado, quienes protagonizaron un emotivo reencuentro con el exmandatario. Hernández llegó acompañado por su abogado en Estados Unidos, Renato Stabile, y por los generales hondureños Tulio Armando Romero Palacios, Willy Joel Oseguera Rodas y Javier René Barrientos Alvarado.
Vestido con una camisa blanca y pantalones vaqueros, el expresidente caminó por la pista y saludó a la multitud antes de dirigirse hacia su familia. Primero abrazó a su madre, luego saludó a su esposa y posteriormente se reencontró con sus hijos y su nieta.
En un momento de fuerte carga emocional, Hernández y sus familiares se arrodillaron a un costado de la pista para orar y agradecer a Dios por su regreso. Posteriormente, el exgobernante realizó los trámites migratorios correspondientes y abandonó el aeropuerto bajo un amplio dispositivo de seguridad.
A su salida, decenas de simpatizantes corearon su nombre y ondearon banderas del Partido Nacional. Hernández respondió con saludos y expresó su agradecimiento a quienes acudieron a recibirlo. «Me siento feliz, muy alegre de estar en mi tierra. Yo esperaba mucho regresar, pero no me imaginaba que sería así. Estoy agradecido con Dios», declaró a medios locales.
Reitera su inocencia
Tras abandonar el aeropuerto, Hernández se trasladó en una caravana de vehículos hacia una hacienda donde lo esperaban amigos y dirigentes políticos. Durante el encuentro con sus seguidores, el expresidente afirmó sentirse «bendecido por Dios» y destacó el respaldo recibido de su familia durante los años que permaneció fuera del país.
También reiteró su inocencia frente a las acusaciones que pesan en su contra y sostuvo que el proceso judicial que enfrentó en Estados Unidos fue producto de una supuesta venganza relacionada con las personas que fueron extraditadas durante su Gobierno.
Hernández, quien fue condenado a 45 años de prisión en Estados Unidos, recuperó su libertad el 1 de diciembre de 2025 después de recibir un indulto presidencial de Donald Trump. El mandatario estadounidense argumentó que el exgobernante hondureño no había recibido un juicio justo y calificó el proceso como un montaje de la Administración de Joe Biden.
Enfrentará proceso judicial en Honduras
El regreso de Hernández se produjo después de que un juez de la Corte Suprema de Justicia de Honduras suspendiera una orden de captura y una alerta roja internacional emitida en su contra. El expresidente deberá comparecer ante un juez natural el próximo 3 de agosto, a las 9:00 de la mañana, para participar en la audiencia de declaración de imputado por un proceso relacionado con el denominado caso Pandora II.
La investigación, según la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (UFERCO), involucra a antiguos funcionarios que entre 2010 y 2013 habrían participado en la aprobación y desembolso de más de 288 millones de lempiras destinados a distintas fundaciones.
De acuerdo con la acusación, Hernández, quien gobernó Honduras entre 2014 y 2022, habría recibido al menos 62 millones de lempiras para financiar su campaña política mediante mecanismos que incluían empresas presuntamente ficticias, el uso de prestanombres y contratos simulados.
El exmandatario ha rechazado las acusaciones y aseguró que el expediente carece de sustento legal. «Respeto las instituciones de mi país, pero tengo la plena certeza de que este caso carece de sustento legal. Soy inocente y, como siempre, la verdad saldrá a la luz», afirmó Hernández sobre el proceso que deberá enfrentar en Honduras.







