Estados Unidos destinará 2.5 millones de dólares para fortalecer la lucha contra la trata de personas en Bolivia, a través del proyecto “Actuando juntos contra la Trata” (Atfat, por sus siglas en inglés), ejecutado por la organización Save the Children.
El anuncio fue realizado este jueves durante un acto celebrado en la Cancillería de Bolivia, encabezado por el ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Huanca, y el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos, Erik Martini.
Martini explicó que los recursos forman parte de un proyecto que ya se encuentra en ejecución y que tendrá una duración de cinco años. Su propósito es reforzar las acciones destinadas a proteger a las personas en mayor situación de riesgo y brindar asistencia a las víctimas y sobrevivientes de la trata.
El presupuesto será distribuido entre diferentes áreas de intervención. El 57 % de los fondos estará destinado a acciones de protección, mientras que el 43 % se utilizará para prevención, reducción de riesgos y promoción de cambios sociales.
Las actividades serán desarrolladas en coordinación con instituciones estratégicas vinculadas a la protección de los derechos humanos. El programa tendrá como zonas prioritarias las ciudades de La Paz, El Alto y Desaguadero, debido a su cercanía con Perú, así como Santa Cruz y Guayaramerín, ubicadas cerca de la frontera con Brasil.
La selección de estas regiones busca fortalecer la cooperación y garantizar una articulación binacional efectiva frente a un delito que, por su naturaleza, puede involucrar redes que operan a través de las fronteras.
La directora país de Save the Children en Bolivia, Marianela Montes, calificó la implementación del proyecto como un hito y un avance significativo en los esfuerzos para combatir la trata de personas.
Montes destacó especialmente las acciones dirigidas a la protección, atención y recuperación de víctimas y sobrevivientes, así como las estrategias destinadas a evitar que más personas sean captadas por estas redes.
El proyecto contempla, entre sus principales componentes, el fortalecimiento de refugios y centros de acogida, además de programas de capacitación para funcionarios públicos y equipos especializados en la atención de víctimas.
En materia preventiva, Atfat desarrollará campañas de concienciación y promoverá la creación de sistemas comunitarios de alerta temprana, con el objetivo de identificar situaciones de riesgo y facilitar una respuesta oportuna.
Nuevo acercamiento entre Bolivia y Estados Unidos
La iniciativa también se produce en medio de un proceso de acercamiento entre Bolivia y Estados Unidos, luego de varios años de relaciones diplomáticas limitadas.
Desde que el presidente boliviano Rodrigo Paz asumió el cargo en noviembre pasado, su Gobierno ha impulsado medidas para restablecer y profundizar los vínculos con Washington.
Las relaciones entre ambos países permanecen a nivel de encargados de negocios desde 2008, cuando el entonces presidente Evo Morales expulsó de Bolivia al embajador estadounidense, Philip Goldberg.
Posteriormente, durante el Gobierno de Morales, también fueron expulsadas agencias estadounidenses de cooperación y antidrogas, bajo acusaciones de una supuesta conspiración contra su administración. La Casa Blanca negó en reiteradas ocasiones esas acusaciones.
Con la llegada de Paz a la Presidencia, Bolivia y Estados Unidos han avanzado en una nueva etapa de cooperación que incluye apoyo logístico, fortalecimiento de la seguridad y acciones conjuntas contra el crimen organizado.
En ese contexto, el financiamiento anunciado para combatir la trata de personas representa uno de los nuevos esfuerzos de cooperación entre ambos países, enfocado en la protección de víctimas y la prevención de este delito.








