TEHERÁN.- Irán afirmó este lunes que Estados Unidos se encuentra «atrapado en el pantano» provocado por sus propias acciones tras iniciar la guerra contra la República Islámica, y rechazó que Washington tenga capacidad para controlar el desarrollo del conflicto o influir en el precio internacional del petróleo.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Bagaei, aseguró durante una rueda de prensa que Estados Unidos no ha conseguido alcanzar los objetivos que se planteó al inicio de la ofensiva. Según afirmó, el conflicto, que supuestamente llevaría al colapso de Irán en pocos días, se ha prolongado durante meses y ha dejado a Washington en una situación complicada.
Bagaei acusó además a Estados Unidos de cometer «crímenes de guerra» y sostuvo que sus acciones no representan una estrategia para gestionar el conflicto, sino un intento de buscar una salida a una situación que, según su versión, fue provocada por el propio Gobierno estadounidense con el respaldo de Israel.
Teherán niega negociaciones con Washington
El portavoz iraní rechazó que Estados Unidos pueda decidir cuándo comienza o termina una guerra y negó que Teherán esté negociando directamente con Washington para alcanzar un acuerdo. Asimismo, descartó que exista un alto el fuego de diez días propuesto por países mediadores como Catar y Pakistán, aunque reconoció que estos gobiernos podrían estar transmitiendo mensajes entre las partes.
Sobre el impacto del conflicto en el mercado energético, Bagaei afirmó que Irán no está preocupado por las fluctuaciones del precio del petróleo ni por los intereses de Estados Unidos, y aseguró que la prioridad de su Gobierno son los intereses nacionales.
El estrecho de Ormuz mantiene la tensión
La disputa entre ambos países se intensificó nuevamente a principios de julio, después de una serie de ataques iraníes contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. Teherán sostiene que los barcos que atraviesen esta estratégica vía marítima deberán utilizar las rutas establecidas por las autoridades iraníes.
Estados Unidos respondió con nuevos ataques contra Irán, mientras que Teherán lanzó misiles y drones contra objetivos estadounidenses ubicados en distintos países árabes de Oriente Medio. La escalada también provocó un fuerte impacto en los mercados petroleros. El precio del crudo Brent llegó a superar los 86 dólares por barril la semana pasada, frente a los 73 dólares registrados a finales de junio.
Sin embargo, la reciente pausa de tres días en las hostilidades entre Irán y Estados Unidos contribuyó a moderar la presión sobre el mercado energético, y el precio del Brent descendió este lunes hasta situarse alrededor de los 82 dólares por barril.







