NAIROBI.- El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) ha dejado hasta el momento 1,405 personas fallecidas y 3,200 casos confirmados, según el último informe divulgado este lunes por el Gobierno congoleño. De acuerdo con los datos del Ministerio de Comunicación y Medios, recopilados hasta el 25 de julio, la tasa de letalidad de la enfermedad se sitúa en 43,9 %. Actualmente, 773 pacientes permanecen en aislamiento u hospitalizados, mientras que otras 571 personas han logrado recuperarse.
Las autoridades mantienen activas las labores de vigilancia y atención sanitaria en las cinco provincias afectadas: Ituri, considerada el epicentro del brote; Kivu del Norte, Kivu del Sur y Haut-Uele, en el este del país, y Tshopo, en la zona centro-norte.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) insistió en la importancia de realizar entierros seguros y dignos para evitar nuevas transmisiones. Las autoridades también han advertido sobre la resistencia de algunas comunidades, donde todavía se realizan entierros antes de que lleguen los equipos encargados de responder al brote.
La epidemia fue declarada el pasado 15 de mayo en Ituri, provincia fronteriza con Sudán del Sur y Uganda, y posteriormente se extendió hacia este último país. Uganda, sin embargo, informó el 16 de julio que había dado de alta al último paciente hospitalizado por el brote. En ese territorio se registraron 20 casos confirmados, incluidos 15 considerados importados desde la RDC y dos fallecimientos. El país inició entonces el periodo de 42 días sin nuevos contagios requerido para declarar oficialmente el fin del brote.
Una de las epidemias más graves de la historia
El actual brote corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, cuya tasa de letalidad puede oscilar entre el 30 % y el 50 %. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico contra esta variante. La OMS considera que el riesgo de expansión del brote es alto en África subsahariana, aunque mantiene como bajo el riesgo a escala mundial.
Esta epidemia es considerada la tercera más grave de la historia registrada del ébola y la decimoséptima que afecta a la República Democrática del Congo. Solo es superada por el brote que azotó África Occidental entre 2014 y 2016, con unos 11,000 muertos y 28,000 contagios, y por la epidemia registrada en el este de la RDC entre 2018 y 2020, que dejó 2,299 fallecidos y 3,481 casos.
El virus del Ébola se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar una enfermedad grave caracterizada por fiebre, vómitos, diarrea y hemorragias internas.







