JERUSALÉN.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, partió este lunes rumbo a Estados Unidos a bordo del avión oficial Alas de Sión, con el objetivo de reunirse con el presidente Donald Trump y participar en el funeral del senador Lindsey Graham, de acuerdo con los registros de la plataforma de seguimiento aéreo FlightRadar24.
El vuelo despegó con más de dos horas de retraso desde la base aérea de Nevatim, ubicada en las cercanías de Beerseba, en el sur de Israel, en lugar del Aeropuerto Internacional Ben Gurión, desde donde suele iniciar sus viajes al extranjero.
La aeronave también realizó una ruta inusual antes de dirigirse hacia Estados Unidos. Según el seguimiento de FlightRadar24, el avión tomó rumbo este sobre el Mar Muerto, avanzó hacia el norte y posteriormente cambió de dirección hacia el oeste para continuar su trayecto.
La salida de Netanyahu estaba prevista inicialmente para las 11:00 de la mañana, hora local, pero su partida fue retrasada por tiempo indefinido, según informaron medios israelíes. La oficina del primer ministro, sin embargo, no ofreció detalles sobre el viaje.
Irán, uno de los principales temas del encuentro
Netanyahu tiene previsto reunirse el miércoles con Donald Trump, en un encuentro en el que Irán podría ocupar un lugar central. Todavía no está confirmado si en la reunión participarán también el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
La reunión se produce en un contexto de creciente tensión regional, marcado por los recientes ataques estadounidenses contra Irán y las represalias de Teherán contra distintos países de la zona. A esto se suman los esfuerzos para alcanzar un acuerdo relacionado con el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
Según el diario israelí Yedioth Ahronoth, el Gobierno de Netanyahu teme que Washington alcance un entendimiento con Irán que facilite la recuperación económica del país y le permita avanzar en el desarrollo de capacidades nucleares.
El encuentro entre ambos mandatarios también se produce en un momento delicado para la relación entre Israel y Estados Unidos, luego de que anteriores previsiones presentadas por Israel sobre una posible caída del régimen iraní no se cumplieran tras la guerra desarrollada entre febrero y abril de este año.
La reunión será seguida de cerca ante la posibilidad de que Netanyahu busque reforzar la posición de Israel frente a Irán, mientras Trump intenta evitar que Estados Unidos sea percibido como un actor que impulsa una escalada bélica en la región.







