Washington.- La Administración del presidente estadounidense Donald Trump anunció nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12.5 % para las importaciones provenientes de República Dominicana y otros 59 países y economías, alegando que existen «esfuerzos insuficientes» para combatir la producción de bienes mediante trabajo forzoso.
La medida fue comunicada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, apenas horas antes de que expire el arancel global temporal del 10 % establecido previamente por Washington. Para República Dominicana, Costa Rica y Panamá, el nuevo gravamen será de 12.5 %, mientras que México, Guatemala, Honduras y El Salvador enfrentarán un arancel adicional del 10 %.
Los nuevos impuestos buscan reemplazar el arancel temporal global del 10 % y forman parte de la estrategia comercial impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca. La nueva política establece un gravamen adicional del 10 % para las importaciones de 17 economías y del 12.5 % para otro grupo de países, mientras que en determinados casos las tarifas dependerán del producto y su lugar de origen.
Las 27 economías que integran la Unión Europea también estarán sujetas a un arancel conjunto del 10 %. Entre los países incluidos en la medida figuran además India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Suiza, Canadá y Reino Unido, aunque los porcentajes aplicables varían dependiendo del mercado y de las características de los productos importados.
China quedó fuera de esta nueva lista debido a que mantiene un régimen de aranceles específicos y superiores.
Las nuevas medidas son resultado de investigaciones iniciadas en marzo por la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense. El objetivo era determinar si las políticas y prácticas de los países investigados relacionadas con la prohibición de productos elaborados mediante trabajo forzoso perjudican a trabajadores y empresas estadounidenses.
Tras completar las investigaciones y mantener consultas con los Gobiernos involucrados, la oficina de Greer concluyó que las prácticas identificadas justifican la aplicación de medidas comerciales.
La política arancelaria impulsada por Trump se ha convertido en uno de los pilares de su agenda económica desde su regreso a la Presidencia en enero de 2025. Sin embargo, su estrategia ha estado acompañada de una disputa legal sobre el alcance de las facultades del Ejecutivo para imponer gravámenes a las importaciones.
Luego de que el Tribunal Supremo dejara sin efecto la mayor parte de sus aranceles globales, la Administración estadounidense ha recurrido a mecanismos legales alternativos, entre ellos la Sección 301, para continuar aplicando nuevos impuestos a las importaciones y mantener su política comercial.






