Nairobi.– Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) elevaron a 999 la cifra de personas fallecidas a causa del brote de ébola registrado en el este del país, declarado oficialmente el pasado 15 de mayo. De acuerdo con el más reciente informe del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), con información recopilada hasta el 20 de julio, se han confirmado 2,473 casos de la enfermedad, incluidas las defunciones, lo que representa una tasa de letalidad del 40.4 %.
El reporte indica además que 737 pacientes permanecen en aislamiento u hospitalizados, mientras que otras 482 personas se han recuperado. Las autoridades mantienen un seguimiento de contactos que alcanza el 82 %, aunque el INSP considera necesario fortalecer las labores de vigilancia sanitaria.
El brote afecta actualmente a cinco provincias: Ituri, considerada el epicentro, además de Kivu del Norte, Kivu del Sur y Haut-Uele, en el este del país, y Tshopo, ubicada en la zona centro-norte.
El organismo sanitario señaló que la enfermedad continúa en una etapa de transmisión activa, con una elevada circulación del virus. Sin embargo, durante las últimas 24 horas no se reportaron nuevos contagios en otras zonas sanitarias, lo que podría indicar una estabilización de la expansión geográfica del brote. Las autoridades, no obstante, pidieron interpretar estos datos con cautela debido a posibles retrasos en la notificación y al proceso de actualización y consolidación de las cifras.
La epidemia también alcanzó a Uganda, país vecino de la RDC. Allí, el último paciente hospitalizado fue dado de alta la semana pasada, luego de que se registraran 20 casos confirmados, incluidos 15 considerados importados desde la República Democrática del Congo. En Uganda se contabilizaron además dos fallecimientos.
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, cuya letalidad puede situarse entre el 30 % y el 50 %. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para esta variante no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico. El organismo considera alto el riesgo de propagación en África subsahariana, aunque mantiene bajo el riesgo a nivel mundial.
Este episodio se perfila como el tercer brote de ébola más mortífero registrado hasta la fecha y representa la decimoséptima epidemia de esta enfermedad en la República Democrática del Congo. El mayor brote ocurrió en África Occidental entre 2014 y 2016, cuando provocó alrededor de 11,000 muertes y unos 28,000 contagios. Le siguió la epidemia registrada en el este de la RDC entre 2018 y 2020, que dejó 2,299 fallecidos y 3,481 casos.
El virus del ébola se transmite principalmente mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar una enfermedad grave caracterizada por fiebre, vómitos, diarrea y, en casos severos, hemorragias internas.





