La secuela de El diablo viste de Prada ya llegó a los cines con una propuesta que apuesta por el lujo, la moda y el regreso de sus personajes icónicos, aunque sin lograr el mismo impacto que tuvo la cinta original hace dos décadas.
Uno de los mayores atractivos sigue siendo la actuación de Meryl Streep, quien retoma su papel como Miranda Priestly, la exigente editora de la revista Runway inspirada en Anna Wintour. Junto a ella regresa Anne Hathaway como Andy Sachs, ahora convertida en una periodista consolidada, lejos del mundo de la moda que marcó sus inicios.
El elenco también incluye a Stanley Tucci y Emily Blunt, quienes retoman sus personajes, además de nuevas incorporaciones como Kenneth Branagh, Justin Theroux y Lucy Liu. La película también suma apariciones especiales de figuras como Donatella Versace y Lady Gaga.
Aunque el filme deslumbra con vestuarios y escenarios sofisticados, también intenta reflejar el declive de las revistas impresas en la era digital, un elemento más cercano a la realidad actual. Sin embargo, gran parte de la crítica coincide en que la historia se siente repetitiva y carece de la frescura que convirtió a la primera entrega en un fenómeno.
Medios especializados señalan que, aunque resulta entretenida y visualmente atractiva, la secuela se apoya demasiado en la nostalgia y no logra desarrollar una narrativa igual de sólida. Algunos la describen más como un escaparate de moda que como una comedia con profundidad.
En conjunto, ‘El diablo viste de Prada 2’ ofrece una experiencia vistosa y llena de estilo, pero deja la sensación de que el brillo exterior no logra compensar la falta de innovación en su historia.








