SANTO DOMINGO, RD.- El exjefe de la Policía Nacional, mayor general Guillermo Guzmán Fermín, planteó la necesidad de diferenciar entre una reforma policial integral y una simple modificación a la Ley Orgánica de la institución, al considerar que ambos procesos tienen objetivos distintos y requieren enfoques diferentes.
Guzmán Fermín explicó que el régimen jurídico establece las normas que regulan el funcionamiento de la Policía Nacional, mientras que la reforma policial implica una transformación mucho más amplia, orientada a cambiar la cultura institucional, fortalecer la preparación de los agentes y mejorar la relación entre la ciudadanía y el cuerpo del orden.
El exjefe policial reconoció que durante los últimos años se han logrado avances importantes en áreas como la adquisición de equipos, la modernización de herramientas de trabajo y la creación de centros de formación para los miembros de la institución. Sin embargo, sostuvo que estos esfuerzos no serán suficientes si no se coloca al ser humano como el principal eje del proceso de transformación.
Afirmó que el recurso humano representa el mayor valor de la Policía Nacional, por lo que cualquier reforma que aspire a ser efectiva debe enfocarse en la capacitación constante de los agentes, el fortalecimiento de los valores éticos, la disciplina y el desarrollo profesional de quienes tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad ciudadana.
Guzmán Fermín señaló que una verdadera reforma policial no puede medirse únicamente por la incorporación de nuevos uniformes, vehículos o equipos tecnológicos, sino por la capacidad de generar un cambio profundo en la mentalidad y el comportamiento de los miembros de la institución.
En ese sentido, insistió en que el país necesita una transformación cultural dentro de la Policía Nacional, donde los agentes estén mejor preparados para enfrentar los desafíos actuales de la seguridad pública y puedan desempeñar sus funciones con mayor eficiencia, respeto a los derechos ciudadanos y compromiso con la sociedad.
El mayor general retirado concluyó que la reforma policial debe ser vista como un proceso permanente, que involucre tanto las estructuras administrativas como a cada uno de los hombres y mujeres que integran la institución.





