El sector empresarial dominicano llamó a reforzar la competitividad, la confianza y la sostenibilidad del comercio internacional luego de que Estados Unidos anunciara un arancel del 12.5 % a las importaciones procedentes de 60 países y economías, entre ellos República Dominicana, bajo el argumento de que existen «esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso».
Aunque los principales gremios empresariales manifestaron preocupación por los posibles efectos de la medida sobre las exportaciones nacionales, evitaron cuestionar la decisión estadounidense y reiteraron su respaldo a las acciones dirigidas a promover un comercio responsable, proteger los derechos humanos y eliminar las prácticas de trabajo forzoso.
La Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR) sostuvo que las medidas para prevenir y combatir este tipo de prácticas deben aplicarse de manera transparente, con base en evidencias y respetando el debido proceso, la seguridad jurídica y los compromisos comerciales internacionales asumidos por el país.
El gremio consideró además que la erradicación del trabajo forzoso requiere una coordinación permanente entre las autoridades, el sector privado y los demás actores que participan en las cadenas de suministro. Esta colaboración, según explicó, permitirá identificar riesgos, mejorar los mecanismos de cumplimiento y promover prácticas empresariales responsables.
Exportadores advierten sobre nuevos desafíos
Por su parte, la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo) calificó el arancel como un nuevo reto para el comercio internacional y llamó a enfrentarlo con serenidad, una estrategia definida y una coordinación constante entre los sectores público y privado.
La organización señaló que el comercio mundial atraviesa un período de profundas transformaciones, caracterizado por mayores exigencias regulatorias, controles más estrictos sobre las cadenas globales de suministro y nuevos estándares de cumplimiento. En este contexto, sostuvo que la competitividad de los países dependerá no solo de la calidad de sus productos, sino también de factores como la fortaleza institucional, la eficiencia logística, la seguridad jurídica y la capacidad de adaptación de las empresas.
Roselyn Bergés, presidenta de Adoexpo, afirmó que República Dominicana debe concentrar sus esfuerzos en proteger la competitividad de sus exportaciones y preservar la relación comercial estratégica que ha construido durante décadas con Estados Unidos, principal mercado de destino para los productos dominicanos.
Mientras, la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) destacó que la industria nacional ha logrado consolidar su presencia en los mercados internacionales mediante el cumplimiento de estrictos estándares de trazabilidad, auditoría y verificación.
El gremio recordó que estos requisitos forman parte desde hace años de las condiciones necesarias para que las empresas puedan integrarse a las cadenas globales de valor, por lo que consideró fundamental continuar fortaleciendo las prácticas de cumplimiento y los mecanismos que garanticen la sostenibilidad del comercio exterior dominicano.








