Ciudad del Vaticano.– El papa León XIV nombró a Giuseppe Chang Yanfeng como nuevo obispo de la diócesis de Chifeng, en China, en una decisión que se enmarca en el acuerdo provisional alcanzado entre la Santa Sede y las autoridades de Pekín durante el pontificado del papa Francisco.
La ordenación episcopal de Chang Yanfeng se llevó a cabo este miércoles, después de que el pontífice aprobara su nombramiento el pasado 15 de junio de 2026, siguiendo los procedimientos establecidos en el acuerdo entre el Vaticano y la República Popular China.
Con esta designación, el papa León XIV continúa con la aplicación del pacto firmado inicialmente en 2018 y renovado en dos ocasiones, cuya vigencia se extiende actualmente hasta 2028. El acuerdo establece un mecanismo de consenso para la selección de obispos, una atribución que históricamente corresponde al pontífice y que durante décadas fue considerada por Pekín como una injerencia extranjera. El nuevo obispo se convierte en el tercero designado por León XIV desde el inicio de su pontificado, en continuidad con la política impulsada por Francisco para avanzar en el diálogo con el Gobierno chino sobre la organización de la Iglesia católica en ese país.
Un acuerdo en medio de una relación compleja
La Santa Sede y China no mantienen relaciones diplomáticas oficiales desde 1951, tras la llegada al poder de Mao Zedong. Desde entonces, la comunidad católica china ha estado dividida entre una Iglesia reconocida y supervisada por las autoridades de Pekín y otra comunidad considerada clandestina y vinculada directamente con Roma.
Desde la entrada en vigor del acuerdo provisional se han realizado alrededor de una docena de ordenaciones episcopales, aunque los detalles del pacto permanecen reservados. En ocasiones anteriores, el papa Francisco explicó que el proceso de selección de los candidatos se desarrollaba con la participación de las autoridades chinas, pero que la decisión definitiva correspondía al pontífice.
La política de acercamiento entre el Vaticano y Pekín ha generado también diferencias diplomáticas, especialmente durante el primer mandato del presidente estadounidense Donald Trump, quien cuestionó la decisión de la Santa Sede de mantener vigente el entendimiento con China.
Por su parte, el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, ha defendido el acuerdo y señalado que ha permitido alcanzar un entendimiento básico sobre el nombramiento de obispos, considerado uno de los principales puntos de tensión entre ambas partes.
Parolin ha reconocido que persisten dificultades en la implementación del pacto, pero ha insistido en que estas deben ser afrontadas con paciencia y confianza. También ha admitido que todavía existen comunidades católicas que operan de manera clandestina, una situación que, según el Vaticano, el acuerdo busca superar para avanzar hacia una mayor unidad y normalización de la Iglesia católica en China.






