El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que la ofensiva contra Irán continúa y advirtió que su administración evalúa nuevos objetivos militares, entre ellos una instalación nuclear subterránea conocida como Montaña Pickaxe, ubicada cerca de Natanz.
Trump aseguró que Estados Unidos podría atacar ese complejo «muy pronto y con mucha fuerza», al tiempo que reconoció que normalmente no se anuncian objetivos militares antes de una operación.
La instalación de Montaña Pickaxe es considerada por servicios de inteligencia occidentales como un posible centro de enriquecimiento nuclear no declarado, debido a su ubicación estratégica y sus características de construcción bajo tierra.
Durante una reunión en la Casa Blanca con el presidente de Líbano, Joseph Aoun, el mandatario estadounidense afirmó que los daños ocasionados hasta ahora a las capacidades iraníes podrían tardar décadas en ser reparados.
«Si nos fuéramos ahora, a Irán le llevaría 20 o 25 años reconstruir, pero no hemos terminado en absoluto», declaró Trump ante periodistas.
Las declaraciones se producen en medio de una escalada militar entre Washington y Teherán, luego de la reanudación de los enfrentamientos, mientras Irán ha intensificado sus acciones en distintos puntos de Medio Oriente, aumentando el temor de que el conflicto pueda extenderse hacia zonas estratégicas como el mar Rojo.




