El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, advirtió que la ciudad atraviesa una situación presupuestaria crítica, con un déficit estimado en unos 12.000 millones de dólares para los próximos dos años.
El funcionario calificó el escenario como una crisis de gran magnitud, señalando que se trata del mayor desbalance fiscal registrado desde la Gran Recesión. Según explicó, la situación responde a problemas estructurales acumulados, incluyendo una planificación presupuestaria deficiente y una relación financiera desigual con el estado.
Mamdani sostuvo que el déficit no puede resolverse únicamente con recortes internos, por lo que considera necesario generar nuevas fuentes de ingresos y renegociar la relación fiscal con el estado de Nueva York. También advirtió que, sin ese respaldo, sería difícil cumplir con la obligación de mantener un presupuesto equilibrado sin afectar servicios esenciales.
Como parte de las medidas inmediatas, la administración municipal anunció una extensión del plazo para la aprobación del presupuesto ejecutivo, que inicialmente vencía este viernes y ahora se trasladó al 12 de mayo. La decisión busca abrir espacio a negociaciones con autoridades estatales en Albany.
El alcalde aseguró que ya se han identificado posibles ahorros internos, aunque insistió en que no serían suficientes para cerrar la brecha fiscal sin apoyo externo. Reiteró además su compromiso de evitar recortes que afecten servicios básicos como seguridad, limpieza urbana y transporte.
La situación financiera de la ciudad ha encendido alertas debido al alto nivel de gasto operativo, que supera incluso el presupuesto de algunos estados, lo que aumenta la preocupación sobre su sostenibilidad a largo plazo y evoca escenarios de crisis fiscales pasadas.







