La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reiteró su “lealtad absoluta” al presidente Nicolás Maduro y al pueblo venezolano, en medio de lo que calificó como ataques “de mezquindad e irracionalidad” en su contra desde su llegada al cargo.
Sus declaraciones fueron ofrecidas durante un acto en el estado Carabobo, donde defendió la estabilidad del país por encima de intereses personales o partidistas, y reafirmó su compromiso con el denominado proyecto bolivariano.
Rodríguez sostuvo que las críticas hacia su gestión carecen de relevancia frente a la misión de garantizar el futuro y la soberanía de Venezuela. También aseguró que su labor se ha caracterizado por la entrega total y la ausencia de cálculos políticos personales.
La funcionaria afirmó además que ha asumido riesgos importantes en el ejercicio de sus funciones, incluso en defensa de la nación y de su entorno familiar, insistiendo en que su actuación está guiada por el servicio público.
En su discurso, hizo un llamado a la unidad nacional e invitó a todos los sectores políticos y sociales a trabajar de manera conjunta, destacando la necesidad de integrar esfuerzos para el desarrollo del país.
Asimismo, abordó la disputa territorial del Esequibo con Guyana, calificando como “históricos e irrefutables” los reclamos de Venezuela sobre esa zona, basándose en el Acuerdo de Ginebra de 1966. La controversia sigue en manos de la Corte Internacional de Justicia, donde se discute la validez de los argumentos de ambas naciones.
En el contexto regional, Guyana ha insistido en que el diferendo debe resolverse exclusivamente en instancias judiciales internacionales y ha rechazado la posición venezolana sobre el territorio en disputa.







