El Ministerio de Sanidad de Rusia informó que los nuevos diagnósticos de VIH en Rusia se han reducido a la mitad en los últimos diez años, alcanzando el nivel más bajo registrado hasta la fecha.
De acuerdo con el informe oficial, desde 2016 el país ha logrado no solo frenar la propagación del virus, sino también revertir la tendencia de crecimiento de los contagios. Solo en 2025 se reportaron alrededor de 43,000 nuevos casos, lo que representa una disminución de casi un 11 % en comparación con el año anterior.
Las autoridades sanitarias destacaron además el avance en la cobertura de tratamientos, señalando que el acceso a terapias antirretrovirales alcanzó el 91.8 % de los pacientes a finales de 2025, superando el objetivo nacional fijado en 90 %.
Otro dato relevante es que cerca del 40 % de la población rusa se realizó pruebas de detección del VIH durante ese mismo año, lo que ha contribuido a mejorar el diagnóstico temprano y el control de la enfermedad.
El sistema de salud también cuenta con un registro federal de personas diagnosticadas, implementado hace seis años, que permite un seguimiento más preciso y evita duplicaciones en los casos.
Según cifras de Rospotrebnadzor, desde el primer caso de SIDA detectado en 1987 hasta finales de 2023, unas 1.69 millones de personas se han infectado en el país, de las cuales más de 495,000 han fallecido, lo que equivale al 29.3 % del total.
Las autoridades sostienen que estos avances posicionan a Rusia con indicadores positivos en la lucha contra el VIH a nivel internacional, gracias al fortalecimiento del diagnóstico, tratamiento y monitoreo de los pacientes.







