Activistas de Greenpeace realizaron este jueves una acción de protesta en Madrid, donde desplegaron una pancarta con el rostro del presidente estadounidense Donald Trump vomitando petróleo. La intervención busca denunciar el impacto de los combustibles fósiles y exigir una transición acelerada hacia energías renovables.
La manifestación se produce en la antesala de la primera Conferencia Internacional sobre la transición para abandonar los combustibles fósiles, que tendrá lugar en Santa Marta del 24 al 29 de abril, con la participación de más de 50 gobiernos, incluido el de España.
En un comunicado, la organización explicó que la pancarta simboliza la relación entre el uso de petróleo, gas y carbón con conflictos bélicos, contaminación ambiental y el cambio climático. Asimismo, hizo un llamado al Gobierno español para asumir un rol de liderazgo en la creación de una estrategia energética que elimine progresivamente la dependencia de estas fuentes.
Exigencia de transición energética
Greenpeace insistió en la necesidad de avanzar hacia un modelo energético “suficiente, eficiente y 100 % renovable” en la península ibérica, destacando la importancia de alcanzar soberanía energética y reducir la dependencia de recursos externos.
Impacto de los combustibles fósiles
La organización subrayó que el uso de gas, carbón y petróleo es responsable de altos niveles de contaminación en ciudades de todo el mundo y constituye la principal causa del cambio climático. Según advirtió, este fenómeno está detrás de eventos extremos cada vez más frecuentes, como inundaciones, incendios forestales, olas de calor y sequías.
Expectativas sobre la cumbre
Finalmente, Greenpeace consideró que la conferencia de Santa Marta representa una oportunidad clave para impulsar compromisos internacionales concretos hacia una economía descarbonizada y avanzar en el abandono definitivo de los combustibles fósiles.







