La alimentación no solo determina cuánto hierro consumimos, sino también cuánto de este mineral logra absorber nuestro organismo. Expertos señalan que acompañar las fuentes de hierro vegetal con alimentos ricos en vitamina C puede favorecer su aprovechamiento, especialmente cuando se consumen legumbres, cereales y verduras.
Naranjas, kiwi, frutillas, tomate, brócoli y pimientos son algunos de los alimentos que aportan vitamina C y que pueden combinarse durante una misma comida con fuentes vegetales de hierro. El ácido ascórbico, como también se conoce esta vitamina, ayuda a mantener el hierro en una forma que puede ser más fácilmente absorbida por el intestino.
Una revisión científica que analizó 15 ensayos controlados encontró resultados favorables en algunos indicadores relacionados con el hierro, como la ferritina y la hemoglobina. Sin embargo, los investigadores advierten que los efectos sobre la absorción directa del mineral no fueron concluyentes en todos los estudios, por lo que esta combinación no debe considerarse una solución universal.
El hierro es fundamental para la producción de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno por todo el organismo. Una ingesta insuficiente puede contribuir a la aparición de anemia por deficiencia de hierro, que puede provocar cansancio y debilidad y representar un riesgo mayor durante etapas como la infancia y el embarazo.
Por ello, especialistas recomiendan mantener una alimentación equilibrada que incluya suficientes fuentes de hierro y otros nutrientes esenciales. Incorporar alimentos ricos en vitamina C en las comidas puede ser una estrategia sencilla para favorecer la absorción del hierro vegetal, aunque ante una deficiencia diagnosticada se debe seguir la orientación de un profesional de la salud.








