La almendra es un fruto seco comestible que se caracteriza por su contenido de grasas saludables, fibra, proteínas, vitamina E y minerales como el magnesio. Su consumo forma parte de diferentes patrones de alimentación equilibrada y ahora vuelve a llamar la atención por sus posibles beneficios para la salud cardiovascular.
Un ensayo clínico publicado en la revista científica Nutrition Research encontró que consumir diariamente 56 gramos de almendras, equivalentes a unas 45 unidades, en sustitución de una merienda de galletas, contribuyó a reducir los niveles de colesterol total y colesterol LDL, conocido como colesterol malo, en adultos con síndrome metabólico.
La investigación, encabezada por Laura M. Beaver, incluyó a 77 adultos con síndrome metabólico, una condición que reúne distintos factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, entre ellos presión arterial elevada, acumulación de grasa abdominal, niveles altos de glucosa y triglicéridos.
Para realizar el estudio, los participantes fueron distribuidos en dos grupos: 38 recibieron almendras enteras tostadas en seco, mientras que los otros 39 consumieron galletas con un aporte calórico equivalente.
Al comparar los resultados, los investigadores observaron una disminución del colesterol total y del LDL entre quienes sustituyeron las galletas por almendras. Sin embargo, no encontraron diferencias significativas en los niveles de glucosa ni de insulina.
Otros cambios asociados al consumo de almendras
Los beneficios observados no se limitaron al perfil de colesterol. Durante la cuarta semana del ensayo, el grupo que consumió almendras también presentó una reducción moderada de la circunferencia de la cintura.
A pesar de este cambio, el peso corporal y el consumo total de calorías permanecieron estables durante la intervención.
Asimismo, los participantes que recibieron almendras aumentaron la ingesta de nutrientes como fibra soluble, magnesio y grasas insaturadas, componentes relacionados con una alimentación favorable para la salud cardiovascular.
Posibles beneficios para la salud intestinal
Otro de los aspectos examinados fue la respuesta de determinados indicadores relacionados con la inflamación intestinal.
Los científicos identificaron mejoras en dos marcadores presentes en las heces: la calprotectina y la mieloperoxidasa, particularmente entre los participantes que presentaban niveles elevados de estos indicadores antes de comenzar el estudio.
No obstante, los marcadores de inflamación general y de daño oxidativo evaluados durante la investigación no mostraron cambios.
¿Cuántas almendras se consumieron diariamente?
La cantidad utilizada en el ensayo fue de 56 gramos al día, aproximadamente 45 almendras, una porción superior a la cantidad habitual de unas 23 unidades.
Los investigadores estudiaron específicamente el efecto de reemplazar un refrigerio por otro con el mismo aporte energético, por lo que los resultados no permiten determinar qué ocurriría si las personas simplemente agregaran esa cantidad de almendras a su alimentación habitual.
¿Qué significan estos resultados para la salud?
Los hallazgos sugieren que sustituir meriendas con menor aporte nutricional por almendras podría favorecer determinados indicadores de salud cardiovascular y algunos marcadores de inflamación intestinal en personas con síndrome metabólico.
Sin embargo, los resultados corresponden a un grupo específico de adultos y a una intervención con condiciones controladas. Por tanto, no significan que consumir almendras por sí solo prevenga o trate enfermedades cardiovasculares.
Su incorporación a la alimentación puede ser una alternativa nutritiva, siempre considerando las porciones y las necesidades individuales.








