Ante la preocupación por el incremento de los hechos violentos y los efectos que estos generan en la salud mental de la población, la Iglesia Católica anunció un proyecto orientado a promover la mediación, la convivencia pacífica y el fortalecimiento de la familia como base fundamental de la sociedad.
El obispo de la Diócesis de Stella Maris, monseñor Manuel Antonio Ruiz de la Rosa, informó que los templos parroquiales y capillas serán utilizados como espacios de mediación comunitaria, con el propósito de ayudar a resolver conflictos y prevenir situaciones de violencia dentro de los hogares y las comunidades.
Ruiz de la Rosa destacó que una de las principales preocupaciones actuales es el deterioro de las relaciones familiares, al señalar que muchos actos de violencia se están produciendo dentro del propio núcleo familiar.
“Dentro de la familia, que es nuestro eje principal, es donde tiene que librarse la batalla”, expresó el religioso, al referirse a la necesidad de recuperar los valores, el diálogo y la convivencia en los hogares.
El obispo también alertó sobre lo que calificó como una “pandemia de la salud mental”, indicando que la sociedad enfrenta grandes desafíos emocionales que requieren atención y acompañamiento. La iniciativa busca convertir a las parroquias en lugares de orientación y apoyo para las familias, promoviendo herramientas de diálogo y resolución pacífica de conflictos como una vía para contribuir a la reducción de la violencia en el país.






