Nairobi.– Al menos 18 menores de edad figuran entre las 46 personas que murieron en el naufragio ocurrido esta semana en el lago Kariba, una tragedia que ha generado conmoción en Zimbabue. La Policía de la República de Zimbabue informó este viernes que, de los 44 cuerpos cuya identidad ha sido confirmada, 26 corresponden a adultos 20 mujeres y seis hombres y 18 a menores, nueve niñas y nueve niños.
Entre las víctimas infantiles había pequeños de entre uno y cinco años, además de menores de mayor edad. Las autoridades indicaron que otros dos cuerpos permanecen sin identificar y que continúan las labores de reconocimiento y recuperación en coordinación con los familiares.
El accidente ocurrió la tarde del martes cuando una embarcación perteneciente a la Agencia de Desarrollo de Infraestructura Rural (RIDA) navegaba entre las localidades de Chalala y Kariba. Aunque inicialmente se informó que unas 120 personas viajaban a bordo, las investigaciones posteriores apuntaron a que la cantidad podría haber sido mayor. La embarcación tenía una capacidad máxima autorizada de 90 pasajeros.
Las cifras sobre los sobrevivientes también han variado. La Policía señaló que 67 personas fueron rescatadas, mientras que la Unidad de Protección Civil elevó la cifra a 77, incluyendo personas que lograron nadar hasta un islote cercano o fueron arrastradas hasta allí y posteriormente evacuadas por equipos de emergencia.
Declaran desastre nacional
Ante la magnitud del accidente, el presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, declaró el estado de desastre nacional, lo que permitió movilizar recursos adicionales, incluyendo personal del Ejército, buzos especializados y aeronaves para apoyar las labores de rescate y recuperación.
El mandatario reconoció que el naufragio puso en evidencia importantes deficiencias en los sistemas de inspección y seguridad marítima del país.
El lago Kariba, ubicado en la frontera entre Zimbabue y Zambia, es el mayor embalse artificial del mundo por volumen y tiene una capacidad aproximada de 180 kilómetros cúbicos. Fue creado tras la construcción de la presa de Kariba sobre el río Zambeze entre 1956 y 1959. Además de su importancia para la generación eléctrica, el lago constituye una de las principales vías de transporte de la región.
La tragedia ocurre en un contexto marcado también por dificultades en el suministro energético de Zimbabue. La central hidroeléctrica de Kariba y la termoeléctrica de Hwange son las principales fuentes de generación del país, pero ambas enfrentan problemas relacionados con el envejecimiento de sus equipos.
Como consecuencia, Zimbabue ha sufrido prolongados apagones, que en algunos períodos han alcanzado hasta 14 horas diarias. El Gobierno ha anunciado un programa de rehabilitación de la infraestructura eléctrica, cuyos trabajos están previstos para concluir en 2030.







