El Gobierno de Irán condenó este martes la decisión del Reino Unido de declarar como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria, al considerar que la medida es «provocadora», «arbitraria» y contraria al derecho internacional.
A través de un comunicado, el Ministerio de Exteriores iraní afirmó que la decisión británica viola principios fundamentales del derecho internacional, entre ellos la igualdad soberana de los Estados y la no injerencia en los asuntos internos de otros países. La diplomacia iraní sostuvo que la designación de la Guardia Revolucionaria como una amenaza bajo la Ley de Seguridad Nacional del Reino Unido carece de fundamento y contradice la Carta de las Naciones Unidas.
Teherán advierte sobre posibles represalias
Las autoridades iraníes señalaron que se reservan el derecho de responder con medidas recíprocas y responsabilizaron al Gobierno británico por las consecuencias políticas, jurídicas y diplomáticas que pueda generar esta decisión.
Reino Unido endurece su postura
El pronunciamiento de Teherán se produjo después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, anunciara que su administración impulsará esta semana un reglamento ante el Parlamento para formalizar la inclusión de la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas.
De ser aprobada la iniciativa, cualquier persona que actúe en representación de ese cuerpo militar iraní en territorio británico podría enfrentar severas sanciones penales, incluida la cadena perpetua en casos relacionados con actos de sabotaje.
La decisión responde al endurecimiento de la política de Londres hacia Irán, luego de varios incidentes ocurridos en los últimos meses, entre ellos incendios provocados contra objetivos de la comunidad judía y propiedades vinculadas al propio Starmer, hechos que las autoridades británicas han relacionado con el Estado iraní.
Otros países ya habían adoptado la medida
La decisión del Reino Unido se suma a la adoptada por la Unión Europea, que en enero incluyó a la Guardia Revolucionaria en su lista de organizaciones terroristas tras la represión de las protestas antigubernamentales en Irán. Asimismo, países como Australia, Canadá, Argentina y Estados Unidos también han catalogado como organización terrorista a este cuerpo militar de élite de la República Islámica.






