La Habana.– Cuba afronta este martes una nueva jornada de extensos cortes eléctricos, con una afectación que podría dejar hasta al 69 % del país sin servicio durante las horas de mayor consumo, según las previsiones de las autoridades energéticas. La crisis del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), que se ha intensificado desde 2024 y se agravó a inicios de este año, continúa provocando interrupciones prolongadas del suministro en todo el territorio nacional.
Persisten las dificultades en el sistema eléctrico
La semana pasada, la isla registró dos apagones de alcance nacional tras fallas en el Sistema Electroenergético Nacional. El Gobierno cubano ha reconocido que la situación es crítica y atribuye las dificultades tanto a las limitaciones en el suministro de combustible como al deterioro de la infraestructura eléctrica. Como consecuencia, millones de habitantes reciben electricidad solo durante algunas horas al día, mientras continúan los esfuerzos para estabilizar la red.
La generación sigue por debajo de la demanda
La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que para este martes se espera una capacidad de generación de 1,020 megavatios (MW), frente a una demanda máxima estimada de 3,150 MW. Esto representa un déficit de 2,130 MW, por lo que será necesario desconectar alrededor de 2,160 MW para evitar un colapso del sistema durante el horario de mayor consumo.
Averías y falta de combustible agravan la situación
Actualmente, ocho de las 16 unidades termoeléctricas del país permanecen fuera de servicio debido a averías o labores de mantenimiento. Estas plantas aportan cerca del 40 % de la generación eléctrica nacional, pero muchas presentan fallas frecuentes debido a décadas de operación y la falta de inversiones. Otro 40 % de la electricidad proviene de motores que funcionan con diésel y fueloil importados, cuya operación también se ha visto limitada por la escasez de combustible.
El restante 20 % de la generación corresponde al gas natural y a fuentes renovables, cuya capacidad resulta insuficiente para cubrir la demanda nacional.
Especialistas estiman que la recuperación integral del sistema eléctrico cubano requeriría inversiones de entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para modernizar la infraestructura y garantizar un suministro estable.






