Londres.– Un reportaje de la BBC ha destapado un presunto sistema organizado de fraude en el proceso de asilo en el Reino Unido, en el que algunos solicitantes alegan falsamente ser homosexuales para obtener protección internacional.
La investigación, realizada durante varios meses, identificó a asesores legales que cobrarían entre 2,500 y 7,000 libras por fabricar expedientes con supuestas “pruebas” de la orientación sexual de los solicitantes. Entre los documentos falsificados se incluyen cartas de supuestas parejas, certificados médicos incluso de seropositividad y reportes psicológicos que alegan depresión ante un eventual retorno a países donde existe rechazo hacia la comunidad LGTB.
Además, estos intermediarios recomendaban a los solicitantes asistir a actividades de grupos LGTB en territorio británico para ser fotografiados y utilizar esas imágenes como evidencia en sus procesos.
Investigación encubierta
Para comprobar estas prácticas, periodistas de la BBC se hicieron pasar por inmigrantes y contactaron con distintos asesores, aclarando en varios casos que no eran realmente homosexuales. Según el reportaje, algunos de estos intermediarios respondieron sin reparos, asegurando que podían “resolver” la situación.
Una de las asesoras, sin saber que hablaba con un periodista, afirmó llevar 17 años participando en este tipo de esquemas, proporcionando documentos falsos y entrenando a los solicitantes para superar entrevistas oficiales.
Casos y alcance
El reportaje también recoge el testimonio de un inmigrante que logró obtener asilo bajo este método, a pesar de estar casado y tener a su esposa en Pakistán. Según su relato, el asesor le sugirió incluso preparar una solicitud similar para su esposa, alegando que podrían “demostrar” que era lesbiana.
Aunque es difícil determinar la magnitud total del fraude, la BBC destaca un dato revelador: en 2023, el 42 % de las solicitudes de asilo en el Reino Unido basadas en persecución por orientación sexual fueron presentadas por ciudadanos pakistaníes, pese a que estos representan solo el 6 % del total de solicitantes por todas las causas.
Las autoridades británicas no han emitido aún una respuesta oficial detallada, pero el caso ha reavivado el debate sobre los controles en el sistema de asilo y la actuación de intermediarios en estos procesos.








