El Gobierno de Colombia anunció un plan de manejo para controlar la población de hipopótamos que descienden de los ejemplares introducidos décadas atrás por el narcotraficante Pablo Escobar, en su antigua hacienda conocida como Hacienda Nápoles.
La medida contempla la eutanasia de al menos 80 hipopótamos durante el segundo semestre del año, como parte de una estrategia para frenar el crecimiento descontrolado de esta especie invasora en el centro del país, especialmente en la cuenca del río Magdalena.
La ministra de Ambiente, Irene Vélez, explicó que la decisión responde a recomendaciones científicas emitidas desde 2022, que advierten sobre la necesidad de reducir la población para proteger los ecosistemas. Según indicó, se intentaron alternativas como el traslado internacional de los animales, pero estas no prosperaron por falta de permisos o interés de los países contactados.
El plan contempla dos métodos de eutanasia, física y química, aplicados tras la captura y sedación de los animales, con el uso de medicamentos autorizados por especialistas en manejo de fauna silvestre. Los ejemplares serán intervenidos principalmente en la Hacienda Nápoles y en zonas cercanas al río Magdalena, donde se concentra la mayor población.
Las autoridades advirtieron que estos hipopótamos, que pueden llegar a pesar más de una tonelada y media y vivir varias décadas, representan un riesgo para comunidades rurales debido a su comportamiento territorial y potencial agresividad.
El Gobierno también señaló que la población actual, estimada en cerca de 200 individuos descendientes de los primeros cuatro ejemplares introducidos en los años 80, ha mostrado problemas de endogamia, lo que ha provocado alteraciones genéticas que dificultan su reubicación en otros países.
Sin embargo, la decisión ha generado críticas por parte de sectores defensores de los animales, que proponen alternativas como la esterilización o el confinamiento. Entre las voces opositoras destaca la senadora Andrea Padilla, quien cuestionó la medida y llamó a buscar opciones distintas a la eutanasia.
El debate reabre la discusión sobre el manejo de especies invasoras y las consecuencias ambientales del crecimiento descontrolado de esta población en Colombia.








