Katmandú.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó este jueves que unas 10,000 familias en Nepal necesitan ayuda urgente tras la devastadora riada que afectó una zona fronteriza con el Tíbet y que deja, de manera preliminar, 289 personas muertas.
El desastre ocurrió en el distrito de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, donde las autoridades también reportan alrededor de 1,400 personas desaparecidas entre Nepal y China, entre ellas cientos de turistas extranjeros.
De acuerdo con datos de la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA), las zonas cercanas a Rasuwa son las más afectadas. La OMS informó además que cuatro centros de salud sufrieron daños, tres de ellos quedaron completamente destruidos, mientras que otros dos hospitales presentan interrupciones en sus servicios.
La agencia de Naciones Unidas indicó que continúa evaluando las necesidades sanitarias prioritarias en las comunidades afectadas y advirtió que el número de víctimas y la magnitud de los daños podrían aumentar a medida que avanzan las labores de búsqueda y rescate.
Como parte de la respuesta inicial, la OMS ya envió equipos y suministros de emergencia, incluidas tiendas de campaña multiusos, para facilitar la atención médica en las zonas donde las instalaciones sanitarias resultaron afectadas. Mientras tanto, la ONG Care Internacional advirtió sobre el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua, debido a los daños registrados en los sistemas de agua potable y saneamiento.
La Policía y el Ejército de Nepal han desplegado alrededor de 7,400 efectivos durante las últimas 24 horas para apoyar las labores de rescate y asistencia a las comunidades afectadas.
Las autoridades aún investigan las causas de la riada. Entre las hipótesis se contempla el desbordamiento o ruptura de un lago glaciar en el Tíbet, aunque también se ha señalado la posibilidad de que un terremoto haya provocado el desastre.








