Lima.– La candidata conservadora Keiko Fujimori y el aspirante progresista Roberto Sánchez encabezan el conteo preliminar de las elecciones generales en Perú, según datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con más del 91 % de los votos escrutados.
Fujimori, representante del partido Fuerza Popular, lidera la votación con alrededor del 17 % de los sufragios, mientras que Sánchez, de Juntos por el Perú, se ubica en segundo lugar con poco más del 12 %. En tercer puesto aparece el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, seguido muy de cerca por otros candidatos en una contienda marcada por la alta fragmentación del voto.
Un escenario electoral muy dividido
El avance de Sánchez en el escrutinio desplazó a López Aliaga del segundo lugar, en una elección caracterizada por la participación de más de 30 postulantes y por márgenes muy estrechos entre varios contendientes.
Dado que ningún candidato supera el 50 % más uno de los votos, el país se encamina hacia una segunda vuelta electoral prevista para el 7 de junio, aunque aún no se han confirmado oficialmente los dos finalistas debido a lo ajustado del conteo.
Propuestas y tensiones políticas
Fujimori ha centrado su campaña en propuestas de mano dura contra la delincuencia, mientras que Sánchez plantea renegociar contratos en sectores estratégicos como la minería y el gas natural.
El proceso electoral se desarrolla en un contexto de alta polarización política y desconfianza institucional, con denuncias de fraude por parte de algunos sectores, aunque misiones internacionales de observación han señalado que no se han detectado irregularidades significativas.
Contexto de crisis en Perú
La elección se celebra en medio de una prolongada inestabilidad política, marcada por la sucesión de varios presidentes en la última década y el aumento de la criminalidad, especialmente delitos como la extorsión y los homicidios, que se han incrementado en los últimos años.
Además de la presidencia, los ciudadanos también eligieron un nuevo Congreso bicameral, que tendrá un papel clave en la gobernabilidad del próximo período.








