El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) avanzaba este miércoles un 3,13 %, hasta los 95,94 dólares por barril, impulsado por el aumento de las tensiones militares entre Estados Unidos e Irán en Oriente Medio.
A las 09:00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros del WTI para entrega en octubre, de referencia en Estados Unidos, registraban un incremento de 2,91 dólares respecto al cierre de la jornada anterior.
El crudo mantiene así su tendencia alcista y se encamina hacia la barrera de los 100 dólares por barril, en un contexto marcado por los ataques cruzados entre Washington y Teherán y la creciente preocupación por la seguridad del suministro energético en la región.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró este miércoles que sus fuerzas atacaron dos buques estadounidenses, ocho petroleros y una decena de embarcaciones en el estrecho de Ormuz, además de una base militar estadounidense en Jordania. Según Teherán, estas acciones fueron una respuesta a los ataques de Estados Unidos contra cinco petroleros iraníes en el golfo Pérsico.
El Ministerio de Exteriores de Irán condenó las operaciones estadounidenses contra sus embarcaciones y reivindicó el «derecho inherente a la legítima defensa».
Sin embargo, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) rechazó las afirmaciones iraníes sobre un supuesto ataque contra dos destructores de la Marina estadounidense desplegados en Oriente Medio.
«Ningún buque de guerra de la Marina de EE. UU. ha sido atacado; todos los intentos de ataque de la Guardia Revolucionaria fallaron», afirmó el mando militar estadounidense en un mensaje publicado en X.
Centcom también señaló que las fuerzas estadounidenses han destruido 10 petroleros iraníes durante la última semana. Según el comando, estas embarcaciones formaban parte de una red clandestina multimillonaria destinada a financiar a la Guardia Revolucionaria iraní.
La escalada militar incrementa la incertidumbre sobre el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo, y mantiene bajo presión al mercado internacional de crudo.
Con el WTI acercándose a los 96 dólares, los inversores siguen atentos a cualquier nuevo movimiento militar que pueda afectar el suministro y empujar aún más los precios del petróleo.






