La Cámara de Diputados aprobó en primera lectura el proyecto de ley que busca crear el Sistema Nacional de Alertas, denominado AlertaRD, una herramienta legal e institucional destinada a prevenir y responder de forma inmediata ante desapariciones de personas, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad.
La iniciativa fue presentada por las diputadas Carmen Ligia Barceló y Liz Mieses, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), y tiene como objetivo establecer un mecanismo nacional para activar protocolos de búsqueda urgentes y eficaces ante la desaparición de cualquier persona, sin distinción de género, nacionalidad, edad, raza, religión u otra condición.
El proyecto establece que el sistema AlertaRD permitirá emitir alertas inmediatas a nivel nacional, e incluso internacional, en casos de desapariciones en contextos de alto riesgo o situaciones de peligro inminente. Estas alertas serán difundidas utilizando herramientas tecnológicas de última generación para garantizar una respuesta rápida y coordinada de las instituciones competentes.
Además, se contempla la creación de un comité coordinador encargado de activar o desactivar las alertas, evaluar si los casos cumplen con los criterios establecidos, y coordinar con la Comisión Interinstitucional del Sistema Nacional de Alertas de Búsqueda Urgente. Este comité también articulará con las instituciones necesarias para garantizar la localización, protección y asistencia de las personas desaparecidas.
Uno de los puntos clave de la legislación es su enfoque en la igualdad y no discriminación, garantizando que todas las personas en una misma situación jurídica y fáctica reciban un trato equitativo por parte del Estado, sin perjuicio de las prioridades operativas de cada institución.
La propuesta fue valorada por distintos sectores como un avance necesario en la protección de derechos fundamentales y en la respuesta estatal ante desapariciones, una problemática que ha generado creciente preocupación en el país.
Tras su aprobación en primera lectura, el proyecto debe pasar por una segunda votación en la Cámara de Diputados antes de ser enviado al Senado para continuar su trámite legislativo. Si es aprobado en ambas cámaras, será remitido al Poder Ejecutivo para su promulgación o eventual observación.














