Nairobi, 14 ago (EFE).– El brote de ébola que afecta al este de la República Democrática del Congo (RDC) ha dejado hasta el momento 2,184 personas fallecidas y 4,665 casos confirmados, según las últimas cifras difundidas este viernes por las autoridades congoleñas.
El informe del Ministerio de Comunicación, elaborado con datos recopilados hasta el 12 de agosto, establece en 46,8 % la tasa de letalidad de la enfermedad. Actualmente, 634 pacientes permanecen en aislamiento o bajo atención hospitalaria, mientras que otras 965 personas se han recuperado. Las autoridades mantienen además un seguimiento de contactos que alcanza el 84,2 %.
La enfermedad continúa extendiéndose y ya afecta a seis provincias del país. La Unión Africana confirmó una muerte en Bas-Uélé, en el norte, correspondiente a una persona que salió de la zona de contención y posteriormente se trasladó a Buta, capital de esa provincia.
Con esta nueva afectación, se suman a la lista Ituri, epicentro del brote, Kivu del Norte, Haut-Uélé y Tshopo. En Kivu del Sur, sin embargo, han pasado más de 70 días sin que se confirme un nuevo caso. Las autoridades aseguran que continúan desarrollando labores de acercamiento con las comunidades, reforzando la logística, el monitoreo y la atención médica de los pacientes.
Uno de los brotes más graves registrados
La actual epidemia se ha convertido en la de mayor número de contagios registrada en la historia de la República Democrática del Congo, superando el brote ocurrido entre 2018 y 2020, que dejó 2,299 muertos y 3,481 casos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que este es el decimoséptimo brote de ébola registrado en el país y el que presenta el crecimiento más rápido de contagios desde que fue declarado.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha advertido que la epidemia podría alcanzar niveles similares a los registrados durante el peor brote de ébola conocido, ocurrido en África Occidental entre 2014 y 2016, cuando murieron unas 11,000 personas y se contabilizaron alrededor de 28,000 contagios.
El virus también llegó a la vecina Uganda, aunque ese país se declaró libre de ébola el pasado 28 de julio, después de registrar 20 casos confirmados, incluidos 15 considerados importados desde la RDC. Dos de los pacientes fallecieron. El brote actual corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad se sitúa entre el 30 % y el 50 %. De acuerdo con la OMS, actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico contra esta variante.
El virus del ébola se transmite principalmente mediante el contacto directo con la sangre y otros fluidos corporales de personas o animales infectados. La enfermedad puede provocar fiebre intensa, vómitos, diarrea y, en los casos graves, hemorragias internas.







