Santo Domingo.– Las autoridades de la Defensa Civil Dominicana informaron este lunes que el país dispone de una amplia estructura operativa integrada por más de 15 mil voluntarios y 2,742 albergues distribuidos en todo el territorio nacional, como parte de las medidas de preparación ante la temporada ciclónica 2026.
El anuncio fue realizado durante una reunión encabezada por el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Juan Salas, junto a los 32 directores provinciales de la institución, en la que se revisaron los planes de contingencia y las acciones preventivas frente a posibles fenómenos hidrometeorológicos.
Salas explicó que, aunque las proyecciones meteorológicas anticipan una temporada por debajo del promedio, las autoridades mantienen un enfoque preventivo debido a los posibles impactos que puede generar cualquier sistema tropical en el país.
“Solo uno de estos fenómenos puede causar grandes daños, por eso trabajamos desde la prevención junto a los Comités de Prevención, Mitigación y Respuesta en cada provincia”, señaló.
Como parte del fortalecimiento de la respuesta ante emergencias, la Defensa Civil exhortó a la población a mantenerse informada y a utilizar herramientas digitales como la aplicación móvil AlertaDO, que permite reportar incidentes, georreferenciar riesgos y facilitar la atención de emergencias.
Asimismo, la institución recomendó a los ciudadanos identificar con anticipación los albergues más cercanos mediante códigos QR disponibles en plataformas oficiales, además de utilizar la línea telefónica 809-472-8617 para notificar situaciones de peligro.
Las autoridades reiteraron que la prevención, la preparación comunitaria y la respuesta oportuna son elementos clave para reducir el impacto de eventos atmosféricos durante la temporada ciclónica, que en el Atlántico se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre.
De acuerdo con el historial de fenómenos en la región, tormentas y huracanes han provocado en distintas ocasiones daños a infraestructuras, viviendas y cultivos, así como desplazamientos de familias hacia centros de acogida, lo que ha impulsado el fortalecimiento progresivo de los sistemas de emergencia en el país.






