Miles de empleados del sector textil salieron ayer lunes a las calles de Puerto Príncipe para exigir un incremento del salario mínimo y denunciar el alto costo de la vida en Haití.
Los manifestantes demandan que el salario base sea elevado a 3,000 gourdes (aproximadamente 23 dólares) por una jornada de ocho horas, muy por encima del monto actual de 685 gourdes (alrededor de 5.65 dólares), cifra que, según denuncian, resulta insuficiente incluso para cubrir el transporte y la alimentación diaria.
Durante la protesta, se escucharon consignas como “Abajo el alto costo de la vida”, “Abajo la inseguridad” y “3,000 gourdes de salario mínimo”, reflejadas también en pancartas exhibidas por los trabajadores.
Además del aumento salarial, los empleados exigen la implementación de un sistema de apoyo social que incluya subsidios para vivienda, transporte, educación y productos de la canasta básica, ante el deterioro de las condiciones de vida.
Los trabajadores forman parte de sindicatos como el Sindicato de Trabajadores del Sector Textil y de la Confección (SOTA), Batalla de los Trabajadores y la Central Nacional de Trabajadores Haitianos (CNOHA), y en su mayoría laboran en el Parque Industrial Metropolitano, conocido como SONAPI.
El descontento se intensificó tras el aumento de los combustibles en abril, lo que provocó un alza generalizada en bienes y servicios. En paralelo, los manifestantes también denunciaron la creciente inseguridad en el país y la supuesta falta de respuesta del Estado ante la influencia de grupos armados en gran parte del territorio.
Hasta el momento, las autoridades haitianas no han ofrecido una respuesta oficial a las demandas de los trabajadores, en medio de una crisis económica, social y de seguridad que continúa afectando al país.








