Ginebra.– El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, cuestionó las nuevas políticas de vacunación infantil implementadas en Estados Unidos y advirtió que la reducción de vacunas recomendadas no se corresponde con décadas de evidencia científica.
Tedros sostuvo que las decisiones sobre vacunación deben sustentarse en una evaluación rigurosa, independiente y transparente de la evidencia científica, y no en consideraciones políticas. La medida fue adoptada mediante una orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump, que reduce de 18 a 11 las enfermedades contra las que el Gobierno federal recomienda vacunar de manera general a los niños.
El nuevo esquema coloca vacunas contra enfermedades como la gripe, COVID-19, hepatitis A y B, rotavirus y meningitis bajo criterios relacionados con el nivel de riesgo o decisiones compartidas entre padres y médicos. Además, dispone una revisión del calendario federal de inmunización infantil.
El director de la OMS advirtió que modificar o retrasar los esquemas de vacunación puede dejar a los menores sin protección durante períodos en los que son más vulnerables a determinadas enfermedades.
Asimismo, señaló que las vacunas continúan siendo una de las herramientas más efectivas para prevenir enfermedades graves y muertes, al tiempo que rechazó las afirmaciones que relacionan las vacunas con el autismo, debido a que décadas de investigaciones científicas no han establecido una relación causal.
Expertos en salud pública también han expresado preocupación por el posible aumento de enfermedades prevenibles mediante vacunación, particularmente en momentos en que Estados Unidos registra un repunte significativo de casos de sarampión.







