Por años se ha asociado la juventud y la práctica deportiva con una salud cardiovascular garantizada. Sin embargo, especialistas advierten que los jóvenes y hasta los atletas de alto rendimiento también pueden desarrollar hipertensión arterial.
El cardiólogo Samuel Guzmán, de CEDIMAT, explica que la presión alta puede presentarse en personas jóvenes debido a factores como antecedentes familiares, sobrepeso, alimentación con exceso de sal, estrés, falta de sueño, consumo de alcohol, tabaco, bebidas energéticas y algunas sustancias utilizadas para mejorar el rendimiento deportivo.
La hipertensión es conocida como una enfermedad silenciosa porque generalmente no presenta síntomas. Por eso, los especialistas recomiendan medir la presión arterial periódicamente, incluso en jóvenes que practican ejercicio con frecuencia.
Una presión elevada durante una consulta no siempre significa que exista hipertensión. En algunos casos puede tratarse de la llamada hipertensión de bata blanca, por lo que el médico puede recomendar mediciones en casa o un monitoreo de 24 horas para confirmar el diagnóstico.
Los expertos aclaran que tener hipertensión no significa necesariamente abandonar el deporte. La mayoría de los pacientes que mantienen la presión controlada pueden continuar realizando actividad física, siempre bajo evaluación médica.
El tratamiento dependerá de cada caso y puede incluir cambios en la alimentación y el estilo de vida y, cuando sea necesario, medicamentos.
El llamado a padres, jóvenes y entrenadores es a incorporar la medición de la presión arterial en los chequeos rutinarios, porque detectar la hipertensión a tiempo permite controlarla, proteger el corazón y continuar con una vida activa.







