El Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (Incart) informó ayer miércoles sobre una falla eléctrica en su panel principal, situación que obligó a cerrar temporalmente varios servicios médicos durante la mañana, afectando la atención a decenas de pacientes.
De acuerdo con empleados del centro de salud, la avería localizada en el sistema eléctrico principal provocó la interrupción parcial de servicios esenciales, lo que generó retrasos en las consultas, entrega de medicamentos y tratamientos programados.
Durante la jornada, varios pacientes que acudieron al Incart se encontraron con las puertas cerradas y permanecieron a las afueras del edificio esperando información.
Consultado sobre el incidente, el director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud (SNS), doctor Mario Lama, explicó que equipos técnicos trabajan para corregir la falla, la cual, según dijo, se originó por un “proceso medioambiental”.
“Este evento no representa una situación extraordinaria. En caso de emergencia, los pacientes serían atendidos en otros centros hospitalarios. Estamos trabajando para resolver los problemas energéticos”, afirmó Lama.
No obstante, la falta de información oportuna provocó inquietud y quejas entre los usuarios. Uno de los pacientes expresó su preocupación por no poder retirar sus medicamentos controlados, los cuales necesita cada 15 días para mantener su tratamiento.
“Si las puertas eléctricas no abren porque no hay sistema, ¿cómo entraron a llevarse los medicamentos?”, cuestionó visiblemente molesto.
Otro usuario, que viajó desde San Cristóbal, lamentó haber gastado 700 pesos en transporte público para llegar al instituto sin poder recibir atención.
Mientras las autoridades trabajan en la reparación del sistema eléctrico, el Incart mantiene suspendidos algunos servicios, aunque se espera que las operaciones sean restablecidas en las próximas horas.
El incidente ha puesto de relieve la necesidad de mejorar la infraestructura eléctrica y los planes de contingencia en los hospitales especializados, para evitar que este tipo de fallas afecten la continuidad de los tratamientos de pacientes con condiciones críticas.
















