La circulación de la influenza y otros virus respiratorios se ha mantenido activa en las primeras semanas de 2026, luego de un incremento notable en los últimos meses del año pasado. La combinación de estos contagios con las temperaturas frías propias de la estación eleva la posibilidad de que el país enfrente una epidemia, advirtieron especialistas.
La doctora Carmen Sarah Mota, pediatra infectóloga y expresidenta de la Sociedad Dominicana de Infectología, afirmó que la tasa de infección observada en las últimas semanas “ha superado lo que normalmente se espera”.
Influenza: síntomas y gravedad
La especialista explicó que la influenza puede presentarse de forma leve, moderada o severa, y que los síntomas más comunes incluyen:
- Tos
- Secreción nasal
- Malestar general
- Dolor de cabeza
- Fiebre (que puede ser de bajo grado o elevada)
En comparación con un resfriado común, la influenza suele provocar un malestar más intenso y un cuadro más prolongado.
Mota destacó que mientras un resfriado permite continuar con las actividades diarias, la influenza normalmente obliga a guardar reposo y a ausentarse del trabajo debido a la fiebre y la debilidad.
Riesgo en pacientes con comorbilidades
La infectóloga alertó que personas con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, falcemia, y problemas renales o pulmonares, así como niños pequeños y adultos mayores, tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones.
“Estas condiciones predisponen a sobreinfecciones, es decir, que al virus se le sume otra infección viral o bacteriana”, explicó.
Vacuna y tratamiento
La doctora Mota informó que la vacuna contra la influenza está disponible en centros de salud privados con cobertura de aseguradoras y de forma gratuita en los centros de vacunación públicos.
Subrayó que la vacuna no evita completamente la infección, pero sí reduce el riesgo de que la enfermedad se agrave. Además, existe tratamiento antiviral para disminuir la duración y severidad de los síntomas.
Recomendaciones clave:
- Evitar la automedicación
- Consultar a un médico ante síntomas respiratorios
- Acudir de inmediato si hay dificultad para respirar o si se padece alguna condición de riesgo
La vacuna puede aplicarse a partir de los seis meses de edad. Los niños que nunca han sido vacunados requieren dos dosis, mientras que los adultos que se han vacunado en años anteriores necesitan una dosis anual, ya que el virus cambia y las vacunas se ajustan a la circulación de cada temporada.
La especialista también advirtió que los antibióticos no son efectivos contra virus y su uso indebido puede causar efectos adversos.
Aumento de demanda en hospitales
El incremento de casos ha llevado a un aumento de consultas pediátricas y de emergencias.
Mota indicó que los niños que requieren internamiento suelen ser:
- Lactantes y menores de edad muy pequeños
- Pacientes con fiebre persistente
- Niños con enfermedades crónicas (asma, cardiopatías, falcemia, problemas pulmonares)
- Prematuros, especialmente por riesgo de infección por Virus Sincitial Respiratorio (VSR)
Medidas preventivas
La especialista insistió en continuar con medidas de higiene y prevención:
- Lavado frecuente de manos
- Mantener espacios ventilados y limpios
- Usar mascarilla en lugares concurridos
- Cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar
- Utilizar pañuelos desechables y evitar los de tela
- Desinfectar manos con agua, jabón o alcohol gel
Datos del boletín epidemiológico
El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) del Ministerio de Salud Pública reportó que durante 2025 se incrementó la actividad viral, con circulación sostenida de:
- Influenza A y B
- Coronavirus
- Adenovirus
- Parainfluenza
- Metapneumovirus
El Sinave indicó que este aumento elevó el riesgo de coinfecciones y complicaciones clínicas, así como la demanda de servicios médicos.
Además, el Virus Sincitial Respiratorio (VSR) registró un aumento sostenido superior al de 2024, provocando casos de bronquitis, neumonía y hospitalizaciones, principalmente en lactantes.
















