Santo Domingo.– La empresa Nutri-Med CAS, especializada en nutrición y medicina, pasó de ser un programa emblemático del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) a recibir una orden de desmonte total tras una fiscalización de las autoridades regulatorias.
La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) cuestionó la legalidad de los servicios prestados, la racionalidad del gasto y la eficacia del programa, señalando riesgos financieros y dudas sobre la trazabilidad de los resultados.
Creada por Cinty Acosta Sención tras adquirir un pequeño proyecto del que originalmente fue socia, Nutrimed recibió más de cuatro mil millones de pesos en compensaciones, pese a que informes técnicos desde 2002 advertían sobre la posibilidad de riesgos financieros para SeNaSa y cuestionaban el impacto real del programa.
Funcionamiento y contrato
El programa, incluido en “SeNaSa cuida de ti”, ofrecía evaluaciones nutricionales, consultas, guías de ejercicios y kits de suplementos a adultos mayores, con costos entre RD$3,275 y RD$5,275, principalmente con antioxidantes como Revidox. El contrato inicial se firmó en octubre de 2020, poco después del inicio de la gestión de Santiago Hazim.
Tras tensiones con los propietarios originales del proyecto, Acosta Sención asumió el control total, renombrando la empresa y firmando nuevas adendas para suministrar insumos fuera del catálogo del plan básico.
Irregularidades detectadas
SISALRIL identificó en 2022 un posible sobregasto de SeNaSa y cuestionó la subcontratación de servicios por parte de Nutrimed sin habilitación adecuada. Además, el contrato no contaba con indicadores de resultados que permitieran medir el impacto sobre la salud de los afiliados.
Pese a estas advertencias, funcionarios de SeNaSa defendieron el programa, afirmando que había beneficiado a más de 139,000 afiliados y realizado más de 800,000 atenciones, además de dar de alta a 17,000 adultos mayores por mejorar su estado de salud.
Cierre y consecuencias
Después de varios informes y auditorías, las autoridades ordenaron el cierre de Nutrimed, cuestionando tanto la eficiencia como la legalidad de las operaciones. Los expertos señalaron que la ausencia de evaluaciones de resultados y la subcontratación irregular comprometían la transparencia y la viabilidad financiera del programa.
Este caso evidencia la importancia de contar con programas de salud regulados, con seguimiento y resultados medibles, especialmente cuando se manejan fondos públicos destinados a sectores vulnerables de la población.
















