La canela, una de las especias más utilizadas en la gastronomía mundial, ha ganado atención en los últimos años por sus posibles efectos positivos en la salud metabólica. Sin embargo, especialistas advierten que sus beneficios, aunque prometedores en algunos estudios, son limitados y no sustituyen los tratamientos médicos.
Diversas investigaciones han relacionado el consumo de canela con mejoras en algunos indicadores como los niveles de glucosa en sangre, colesterol, triglicéridos, inflamación y presión arterial. No obstante, los expertos señalan que los resultados aún son variables y que se requieren más estudios para confirmar sus efectos a largo plazo.
Uno de los aspectos más estudiados es su posible influencia en el control de la glucosa. Una revisión de ensayos clínicos publicada en Nutrition Reviews encontró que la suplementación con canela podría asociarse con reducciones en la glucosa en ayunas, los niveles de azúcar después de las comidas, la hemoglobina glucosilada y la resistencia a la insulina en personas con diabetes tipo 2.
A pesar de estos hallazgos, los investigadores aclaran que la evidencia actual no permite recomendar la canela como tratamiento para la diabetes, debido a que los resultados de los estudios no han sido completamente consistentes.
También se ha investigado su impacto sobre el colesterol. Algunos trabajos sugieren que podría ayudar a reducir el colesterol total y los triglicéridos, aunque sus efectos sobre el colesterol LDL y HDL todavía no están claramente establecidos.
La especia contiene cinamaldehído, un compuesto activo al que se le atribuyen propiedades antiinflamatorias. Estudios de laboratorio y algunas investigaciones en personas han observado posibles reducciones en marcadores de inflamación y molestias relacionadas con enfermedades como la artritis reumatoide.
Además, algunos análisis han encontrado que la canela podría producir pequeñas disminuciones en la presión arterial y contribuir modestamente al control del peso corporal. Sin embargo, los especialistas recalcan que ningún alimento por sí solo elimina la grasa abdominal ni provoca pérdida de peso significativa.
Recomendaciones para su consumo
Los estudios han evaluado dosis que generalmente oscilan entre uno y tres gramos diarios de canela molida, aunque los especialistas recomiendan evitar el consumo excesivo, especialmente de la variedad casia, que contiene mayores cantidades de cumarina, un compuesto que en altas dosis puede afectar el hígado en personas sensibles.
También advierten que la canela puede interactuar con algunos medicamentos, especialmente los utilizados para controlar la diabetes, y que algunas personas pueden presentar alergias o irritación.
Los expertos recomiendan utilizar la canela como parte de una alimentación equilibrada, incorporándola en frutas, avena, yogur, café o batidos, pero sin atribuirle propiedades de “remedio milagroso”.
En personas con diabetes u otras enfermedades metabólicas, cualquier cambio importante en la dieta o el uso de suplementos debe consultarse con un profesional de la salud, ya que la canela puede complementar los hábitos saludables, pero no reemplaza los tratamientos médicos indicados.







