Santo Domingo.- El Senado de la República aprobó, en una única sesión, dos contratos de préstamo por un total de 600 millones de dólares destinados a programas de acción climática y al fortalecimiento del sistema de agua potable y saneamiento en la zona turística de Punta Cana–Bávaro.
Las iniciativas, sometidas por el Poder Ejecutivo, fueron aprobadas con 23 votos a favor y cuatro en contra, tras recibir un informe favorable de la Comisión Permanente de Hacienda. El primer acuerdo establece un financiamiento de 200 millones de dólares entre el Estado dominicano y la Corporación Andina de Fomento (CAF), orientado a apoyar políticas públicas vinculadas a la mitigación y adaptación al cambio climático. Los recursos serán administrados por el Ministerio de Hacienda y Economía bajo la modalidad de apoyo presupuestario.
Este programa incluye acciones enfocadas en la incorporación de la agenda climática en la gestión pública, el desarrollo de territorios resilientes y la promoción de una transición hacia una economía baja en carbono, en línea con las políticas ejecutadas entre 2022 y 2025. El segundo préstamo, por un monto de 400 millones de dólares, fue suscrito con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y estará destinado a la ejecución de un programa integral de agua potable, saneamiento y reutilización de aguas en la región de Punta Cana–Bávaro. El proyecto será implementado por el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA).
Esta iniciativa busca mejorar el acceso al agua potable, fortalecer los sistemas de saneamiento, proteger los recursos hídricos subterráneos de la zona costera y optimizar la gestión sostenible del recurso agua en uno de los principales polos turísticos del país.
El plan contempla inversiones en infraestructura de abastecimiento, redes de saneamiento, sistemas de reutilización y fortalecimiento institucional del sector hídrico. Durante la votación, la bancada de la Fuerza del Pueblo rechazó los préstamos, argumentando preocupación por el nivel de endeudamiento del país y la falta de claridad sobre la ejecución de fondos aprobados previamente.
El senador Eduard Espiritusanto criticó el aumento de la deuda pública, asegurando que en los últimos años se han aprobado miles de millones de dólares en financiamientos sin que, a su juicio, se reflejen plenamente en obras visibles para la población.
El oficialismo defendió la aprobación de los préstamos, destacando la importancia de continuar invirtiendo en resiliencia climática y en infraestructura hídrica estratégica para el desarrollo económico y turístico del país.






