A un año del colapso de la discoteca Jet Set, que dejó 236 fallecidos y alrededor de 180 heridos, la Yeni Berenice Reynoso advirtió que el sistema judicial no puede convertirse en un espacio de retrasos frente al dolor de las víctimas. La magistrada recordó que el caso involucra a unas 400 personas, entre fallecidos y heridos, y enfatizó que “las víctimas merecen una respuesta en un plazo razonable”.
Contraperitaje rechazado
Reynoso calificó como “innecesario y absurdo” el pedido de contraperitaje presentado por la defensa de los acusados, Antonio Espaillat López y Maribel Espaillat, señalando que la teoría de un supuesto explosivo carece de fundamento frente a un expediente que demuestra fallas estructurales por sobrecarga en el techo de la discoteca.
“La solicitud de pruebas para detectar explosivos o estudios de suelos sin indicios fácticos solo busca postergar injustificadamente la decisión judicial sobre un evento que era previsible y evitable”, subrayó la procuradora.
Responsabilidad y transparencia
Reynoso criticó la incoherencia de los imputados, quienes, pese a manifestar respeto por las víctimas, han promovido acciones legales que buscan entorpecer el avance del proceso. Según los informes técnicos del Ministerio Público, la estructura mostraba señales de fatiga mecánica que fueron “deliberadamente ignoradas” por los responsables.
La procuradora insistió en que el debido proceso no es exclusivo de los acusados y que el acceso a una justicia pronta y cumplida es un derecho fundamental que protege a todas las partes, incluyendo a las víctimas.
Compromiso con la verdad
Reynoso aseguró que el Ministerio Público mantiene un expediente sólido y vigilante ante cualquier intento de desvirtuar los hechos con teorías alejadas de la realidad científica, reafirmando su compromiso de garantizar que las familias afectadas reciban la decisión judicial que esperan desde hace un año.






