La representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en la República Dominicana, Ana María Díaz, afirmó que el país mantiene una democracia sólida en comparación con otras naciones de América Latina y el Caribe, aunque enfrenta importantes desafíos que podrían afectar la confianza ciudadana y la calidad del sistema democrático.
Durante una entrevista, Díaz destacó que la República Dominicana presenta indicadores superiores al promedio regional en materia de gobernanza democrática, bajos niveles de polarización política y un entorno favorable para la libertad de expresión. Sin embargo, señaló que estos avances conviven con problemas estructurales que requieren atención para evitar un deterioro de las instituciones.
Entre los principales retos identificó la desconfianza de la ciudadanía hacia las instituciones políticas, las limitaciones en la representación de sectores históricamente excluidos, la propagación de la desinformación a través de las redes sociales y la inteligencia artificial, el crecimiento del crimen organizado, la movilidad humana y los efectos cada vez más visibles del cambio climático.
La representante del PNUD indicó que uno de los mayores desafíos para fortalecer la democracia consiste en lograr que las instituciones respondan de manera efectiva a las necesidades de la población, ya que la capacidad del Estado para ofrecer resultados concretos será determinante para mantener la legitimidad del sistema democrático.
En cuanto a la corrupción, Díaz explicó que este fenómeno continúa siendo uno de los principales obstáculos para el fortalecimiento institucional en América Latina. A su juicio, cuando el poder público es utilizado para beneficiar intereses particulares en lugar del bienestar colectivo, se debilita la confianza de la población y se afecta el funcionamiento del Estado.
Asimismo, resaltó la importancia de fortalecer los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas, al considerar que estos permiten garantizar que las decisiones públicas se adopten con apego a las normas y en beneficio del interés general. Señaló que una parte importante del descontento ciudadano surge cuando existe la percepción de falta de transparencia o de privilegios para determinados grupos.
Sobre la situación social del país, la funcionaria reconoció que la República Dominicana ha logrado reducir los niveles de pobreza y disminuir la desigualdad de ingresos en comparación con otras naciones de la región. No obstante, advirtió que aún persisten brechas territoriales, sociales y de género que limitan las oportunidades de desarrollo para miles de personas.
En ese sentido, sostuvo que el principal desafío consiste en consolidar una clase media más fuerte y resiliente, capaz de mantener su estabilidad económica y acceder a mayores oportunidades de movilidad social.
Respecto al creciente uso de las redes sociales como espacio de participación política, Díaz consideró que estas plataformas representan una oportunidad para ampliar el debate democrático, especialmente entre los jóvenes y otros sectores con menor participación en los espacios tradicionales. Sin embargo, insistió en la necesidad de promover la alfabetización digital, la verificación de la información y el fortalecimiento de mecanismos que permitan transformar la participación en línea en una incidencia real sobre las decisiones públicas.
Finalmente, la representante del PNUD valoró el clima de estabilidad política que vive la República Dominicana y afirmó que este escenario puede aprovecharse para impulsar reformas institucionales de largo alcance. Citó iniciativas como la Estrategia Nacional de Desarrollo, Meta RD 2036, el proceso de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y las reformas que actualmente se debaten en el Congreso Nacional, las cuales, afirmó, reflejan el compromiso del país con el fortalecimiento de sus instituciones democráticas.





