El obispo de la diócesis de La Altagracia, Jesús Castro Marte, calificó como inaceptable el asesinato del chofer Deivy Carlos Abreu, ocurrido en Santiago a manos de un grupo de motoristas, hecho que ha generado amplia indignación en la opinión pública.
Castro Marte advirtió que este tipo de situaciones reflejan la actuación de grupos que operan como bandas y que, según dijo, contribuyen a sembrar temor y a alterar la paz social. Señaló además que muchos hechos similares no trascienden porque no son registrados, pero ocurren con frecuencia.
“Sí, los derechos humanos deben respetarse siempre, pero eso no puede ser excusa para la impunidad. La ley está para aplicarse con firmeza. El Estado no puede seguir permitiendo que la violencia se adueñe del espacio público ni que ciudadanos honestos vivan bajo amenaza”, expresó a través de su cuenta en la red social X.
El prelado también hizo un llamado a reforzar la aplicación de la ley contra quienes cometen delitos, al tiempo que aclaró que su posición no busca generalizar contra los motoristas que trabajan de forma honesta para sostener a sus familias.
“El país no puede seguir rehén de la violencia”, puntualizó.
En paralelo, el Juzgado de Atención Permanente de Santiago fijó para este miércoles 22 de abril la audiencia de medida de coerción contra siete imputados vinculados al caso de Deivy Carlos Abreu Quezada. El conocimiento del proceso está pautado para las 9:00 de la mañana.
Los acusados son Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclú González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez, Juan Carlos Soto Ortiz y Kevin Francisco Metz Cruz.
Asimismo, la Policía Nacional identificó a Jhovanny de Jesús Metz Cruz, alias “Macho”, como el presunto autor del ataque con arma blanca. El señalado se encuentra prófugo y es activamente buscado por las autoridades.






