Las intensas precipitaciones registradas en los últimos días han generado una situación crítica en distintas zonas de la República Dominicana, especialmente en la región Norte, donde se reportan inundaciones, desbordamientos de ríos y cañadas, así como deslizamientos de tierra que han afectado a numerosas comunidades.
Las provincias de Puerto Plata, Santiago, La Vega y Valverde figuran entre las más impactadas, donde la crecida repentina de afluentes ha inundado viviendas, arrastrado pertenencias y obligado a miles de familias a abandonar sus hogares.
En varias comunidades, las calles han quedado totalmente anegadas, dificultando el tránsito y las labores de rescate. A esto se suma el colapso de puentes y daños en carreteras, lo que ha dejado sectores incomunicados, especialmente en zonas de Puerto Plata, donde la fuerza del agua ha afectado infraestructuras clave.
También se han reportado acueductos fuera de servicio, agravando la situación al limitar el acceso a agua potable. Muchas familias han sido trasladadas a albergues temporales o acogidas por parientes debido al riesgo de nuevas inundaciones.
En medio de este panorama, las autoridades han confirmado casos trágicos que involucran a menores de edad arrastrados por corrientes de agua en diferentes localidades.
Entre los casos más recientes figura la desaparición de un niño de 3 años identificado como Badey, de nacionalidad haitiana, quien fue arrastrado por una inundación en la comunidad de Montellano, en Puerto Plata. Según sus familiares, el menor estaba con su madre dentro de su vivienda cuando el agua penetró de forma repentina.
Asimismo, el pasado 2 de abril, un niño de 9 años también de nacionalidad haitiana falleció tras ser arrastrado por una cañada en el sector La Puya, en Arroyo Hondo, en el Distrito Nacional. El cuerpo fue recuperado posteriormente por unidades de rescate.
De igual forma, una niña de 7 años perdió la vida en Villa Altagracia tras ser arrastrada por la corriente junto a su abuelo, quien logró sobrevivir.
Otro hecho lamentable ocurrió cuando un joven murió al intentar cruzar un río a caballo y fue sorprendido por la fuerte crecida del agua.
Las autoridades mantienen la alerta ante la continuidad de las lluvias y reiteran el llamado a la población a evitar cruzar ríos, cañadas o zonas inundadas, debido al alto riesgo que representan las condiciones actuales.






