La Iglesia católica dominicana está de luto tras el fallecimiento este viernes de monseñor Antonio Camilo González, obispo emérito de la Diócesis de La Vega, quien murió luego de enfrentar problemas de salud.
Monseñor Camilo dedicó 64 años al sacerdocio y gran parte de su vida al servicio pastoral de la Iglesia. En sus últimos años residía en el Santuario del Santo Cerro, en La Vega, lugar con el que mantuvo un vínculo desde su niñez, cuando ingresó al Seminario Padre Fantino a los 10 años de edad.
La noticia de su fallecimiento generó múltiples expresiones de pesar. Entre ellas, la del periodista José Monegro, director del periódico El Día, quien destacó la cercanía y el apoyo que recibió del prelado durante su vida.
Hace apenas 17 días, familiares, amigos e instituciones eclesiásticas habían conmemorado el 64 aniversario de su ordenación presbiteral. La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) le dedicó un mensaje de reconocimiento por su entrega y servicio a la Iglesia.
Antonio Camilo González cursó estudios de Filosofía y Teología en Argentina y España y fue ordenado sacerdote el 1 de julio de 1962. A lo largo de su ministerio desempeñó importantes responsabilidades pastorales en distintas parroquias del país, además de ocupar funciones como vicario general de Santo Domingo, director del Instituto Nacional de Pastoral y capellán de honor de Su Santidad.
El 10 de octubre de 1992 fue designado tercer obispo de la Diócesis de La Vega, cargo para el que recibió la ordenación episcopal el 8 de diciembre de ese mismo año. Su legado es recordado por su cercanía con las comunidades, su labor evangelizadora y su compromiso con la formación espiritual de varias generaciones de sacerdotes y fieles.






