Al menos 40 personas murieron durante un ataque atribuido a pandillas en Kenscoff, localidad ubicada en las cercanías de Puerto Príncipe, Haití, informó el alcalde Massillon Jean.
El hecho ocurrió la noche del domingo, cuando integrantes de grupos armados irrumpieron en una iglesia que funcionaba como campamento para personas desplazadas por la violencia. Según las autoridades locales, varias víctimas fueron ejecutadas, mientras otras resultaron heridas o fueron secuestradas.
El alcalde explicó que las labores de búsqueda continúan, debido a que todavía hay personas desaparecidas, por lo que la cifra de víctimas podría aumentar. La violencia se registra en medio de la profunda crisis de seguridad que afecta a Haití, donde las pandillas han ampliado su control territorial y mantienen una ola de asesinatos, secuestros y otros actos violentos.
Ante la situación, la oficina del primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, expresó su pesar por las víctimas y sus familiares. El Gobierno también anunció el envío de refuerzos a Kenscoff con el objetivo de recuperar el control y reforzar la seguridad.
Kenscoff, ubicada en una zona elevada en las afueras de Puerto Príncipe, se ha convertido en escenario de enfrentamientos entre grupos armados que buscan ampliar sus territorios. La Organización Internacional para las Migraciones estima que cerca de 1.5 millones de personas se encuentran desplazadas internamente en Haití como consecuencia de la violencia, que afecta tanto a la capital como a otras zonas del país.
En respuesta a la crisis, la Organización de las Naciones Unidas respaldó la creación de una fuerza internacional destinada a combatir a las pandillas y apoyar a la Policía Nacional haitiana. El plan contempla, a largo plazo, la participación de unos 5,500 policías y militares extranjeros, aunque aún no está claro cuántos han sido desplegados.






