A partir de este viernes 25 de septiembre a las 6:00 de la mañana, los verifones de unas 780 estaciones de combustibles afiliadas a la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) serán desconectados, por lo que los ciudadanos no podrán utilizar tarjetas de crédito ni débito para pagar sus combustibles.
La medida se materializa luego de que el sector agotara los plazos otorgados para buscar una solución a sus reclamos, lo que ha generado una creciente tensión y preocupación tanto en la ciudadanía como en el Congreso Nacional.
Ante este panorama, diversos legisladores han hecho un llamado enérgico al Gobierno para que intervenga y asuma el conflicto, advirtiendo sobre el impacto negativo que la decisión tendrá para la población. Los congresistas señalaron que la prohibición obligará a los usuarios a movilizar grandes sumas de dinero en efectivo, lo que incrementa los riesgos de seguridad frente a la delincuencia actual, además de limitar a los ciudadanos que utilizan las tarjetas como un recurso financiero para llegar al final de mes.





